Con seis años de trayectoria, NODO Rescate de Excedentes recuperó cerca de ocho millones de kilos de frutas y verduras que habían perdido su valor comercial, pero conservaban plenamente su condición de alimento. La iniciativa, con sede en Mar del Plata, trabaja junto a los bancos de alimentos de Mar del Plata, Balcarce y Tandil y articula la recuperación de excedentes con productores del cinturón frutihortícola de la ciudad.
Juan Máximo Magnoni, ingeniero agrónomo e integrante de la
comisión directiva de NODO, explicó en diálogo con el Retrato que el proyecto nació con el objetivo de intervenir sobre una problemática que genera enormes pérdidas de alimentos. “NODO es un proyecto sin fines de lucro que trabaja con los bancos de alimentos de Mar del Plata, Balcarce y Tandil para recuperar directamente excedentes de productores”, señaló.
La organización concentra buena parte de su actividad en el cinturón frutihortícola marplatense, “uno de los más importantes del país”. Allí se producen numerosas variedades de frutas y verduras y, en muchas ocasiones, parte de esa producción queda fuera del circuito comercial por cuestiones estrictamente estéticas o por pequeños daños que no afectan su aptitud para el consumo.
“Trabajamos con productores de zanahoria, lechuga, brócoli, tomate y distintos productos, y hacemos la logística necesaria para recuperar sus excedentes”, explicó Magnoni. En ese sentido, puso como ejemplo el caso de los tomates golpeados o con algún desperfecto: aunque una verdulería pueda rechazarlos por su aspecto, siguen siendo perfectamente aptos para ser consumidos.
La tarea de NODO apunta precisamente “a transformar esas pérdidas en alimentos que vuelven a la sociedad. En seis años de trabajo, la organización ya logró recuperar casi ocho millones de kilos, una cifra que refleja la magnitud del desperdicio que puede evitarse mediante una adecuada logística de recuperación y distribución” señaló el profesional.
Una red que trabaja todos los días
El centro logístico de NODO se encuentra en el kilómetro 17,5 de la Ruta 226, en las afueras de Mar del Plata, en instalaciones vinculadas a la Sociedad Rural de Mar del Plata. Desde allí se reciben los productos recuperados y se organiza posteriormente su distribución.
La logística requiere distintos tipos de vehículos, de acuerdo con las características y necesidades de cada producto. Una vez concentrada la mercadería, el Banco de Alimentos de Mar del Plata es uno de los principales destinatarios, aunque los bancos de Balcarce y Tandil también concurren semanalmente para retirar los excedentes disponibles.
El trabajo no se limita a determinados días. “De lunes a viernes estamos recuperando alimentos y, en algunas oportunidades, también los fines de semana”, explicó el ingeniero agrónomo. Para llevar adelante esta tarea, NODO cuenta con un equipo operativo de aproximadamente cinco personas y una red de voluntarios que colabora en la recuperación, selección, empaquetado y distribución.
“Hay semanas que se rescatan 50 mil kilos de alimentos”
La cantidad de alimentos recuperados varía de acuerdo con la época del año y la producción. “Hay semanas en las que NODO consigue rescatar alrededor de 50.000 kilos. El verano representa un desafío particular porque existe una mayor sobreproducción, pero las altas temperaturas aceleran el deterioro de frutas y verduras y hacen más compleja la distribución” indicó más adelante Magnoni.
En invierno, en cambio, la menor temperatura permite contar con mayor tiempo para conservar y distribuir los productos, aunque naturalmente también disminuye parte de la producción. Dentro de los alimentos que más frecuentemente se recuperan aparece la papa, un producto especialmente importante para la región por su fuerte actividad papera.
Magnoni participó recientemente de la jornada técnica “La Papa, de Argentina al Mundo”, organizada por el Banco de Alimentos de Balcarce, donde expuso sobre la experiencia de NODO y el trabajo que desarrolla junto a la red de bancos de alimentos.
El ingeniero aclaró, además, que “NODO no mantiene una relación directa generalizada con los comedores”. Su función es actuar como recuperador de alimentos a gran escala y entregar la mercadería a los bancos, que son los encargados de articular posteriormente con comedores e instituciones sociales.
“Nosotros somos recuperadores de gran escala y mayoristas que entregamos a los Bancos. El que tiene la relación con el comedor es el Banco”, explicó. No obstante, “existen algunas instituciones con las que NODO trabaja directamente en acciones de voluntariado y que pueden recibir parte de los alimentos recuperados” aclaró
El objetivo: Convertir un excedente productivo en alimento para la comunidad.
La comisión directiva de NODO está integrada por seis personas. Desde ese espacio, Magnoni destacó que “el desafío pasa por seguir encontrando productores y nuevas formas de recuperar alimentos que, pese a quedar fuera del circuito comercial, todavía tienen un importante valor nutricional y pueden convertirse en un aporte concreto para quienes más lo necesitan”.
La experiencia demuestra que detrás de cada kilo de fruta o verdura que se descarta existe también una oportunidad: recuperarlo, organizar su distribución y convertir un excedente productivo en alimento para la comunidad.
