A poco más de un año y medio de haber asumido su responsabilidad en la Prefectura Naval Mar del Plata, el Prefecto Mayor José Abel Vigano trazó ante la requisitoria de el Retrato un balance positivo de la tarea desarrollada y destacó que los principales objetivos planteados al momento de su llegada se fueron cumpliendo de acuerdo con la planificación prevista.
“Creo que hemos hecho lo que nos hemos propuesto, hemos hecho bien las cosas y hemos estado dentro de lo que hemos planeado desde que estoy acá”, sostuvo al analizar su gestión y explicar que las prioridades de la institución van variando de acuerdo con las características de cada época del año.
En ese sentido, explicó que durante el período estival se incrementa especialmente la presencia de Prefectura debido a la llegada de turistas y al crecimiento de las actividades náuticas. En tanto, durante las distintas zafras pesqueras, como las del langostino y el calamar, el trabajo se concentra en las inspecciones y en el control de los buques que operan desde el puerto marplatense.
“La complejidad de Mar del Plata, según explicó, está dada precisamente por la diversidad de actividades que confluyen en su zona portuaria: turismo, pesca, navegación, movimiento de embarcaciones, seguridad pública y también la prevención de delitos vinculados con el narcotráfico”.
El funcionario reconoció que el puerto marplatense presenta numerosas aristas y que la Prefectura debe cubrir un amplio espectro de responsabilidades. Sin embargo, sostuvo que “esa complejidad forma parte del trabajo cotidiano de una fuerza que debe adaptarse a las características de cada momento”.
La prioridad: que todos vuelvan a sus casas
Más allá de los controles y operativos, existe una premisa que ocupa un lugar central en la tarea de la institución: la salvaguarda de la vida humana en el mar.
“Siempre trato que todo el personal que está a mi cargo y todo el grupo de trabajo que somos un grupo de trabajo muy importante, estemos abocados a que no tengamos ese problema o que no tengamos esa vicisitud de algún problema con algún personal que esté navegando”, explicó.
El objetivo es sencillo, aunque detrás de él existe una enorme responsabilidad: que cada persona que sale a navegar pueda regresar a su hogar con su familia.
Ese principio también atraviesa los controles que se realizan sobre los pescadores, especialmente aquellos que desarrollan su actividad en embarcaciones costeras. La incorporación de GPS, sistemas de control satelital y otros elementos tecnológicos permite conocer dónde se encuentran las embarcaciones, cuántas personas las integran y con qué equipamiento cuentan ante una eventual emergencia.
Para Prefectura, “la tecnología no representa solamente una herramienta de control: también constituye un elemento fundamental para poder actuar rápidamente ante un accidente, conocer la ubicación de una embarcación y organizar un eventual rescate”.
El funcionario consideró que los pescadores han ido tomando mayor conciencia sobre la necesidad de cumplir con las medidas de seguridad. Atribuyó ese cambio no sólo al trabajo de Prefectura, sino también “al compromiso asumido por sindicatos y empresas, que incorporan equipamiento y medidas destinadas a mejorar las condiciones de navegación”.
Una ciudad que dejó una buena impresión
El balance de la gestión también tiene un componente personal. Tras haber pasado por distintos destinos y haber cumplido funciones vinculadas al tráfico marítimo y como agregado en Chile, el funcionario aseguró sentirse cómodo en Mar del Plata.
“Muy cómodo en la ciudad”, resumió al referirse a su experiencia. Destacó además que su familia se encuentra muy conforme con la ciudad y que logró integrarse más allá de la actividad estrictamente institucional.
A la hora de pensar en la impronta que pretende dejar, volvió a colocar la salvaguarda de la vida humana en el centro de la escena.
Su principal objetivo no pasa por dejar una marca vinculada a una obra o a una acción determinada, sino por “conseguir que Prefectura no tenga que intervenir en hechos graves y que ninguna persona pierda la vida en el mar”.
“Estoy feliz, estamos contentos mi gente y mi grupo de trabajo cuando no tengamos que acudir a ningún acaecimiento importante que tenga algún fallecimiento de alguna persona”, señaló.
En esa definición se resume buena parte de la filosofía con la que encara su función: trabajar antes de que ocurra la emergencia, fortalecer los controles, capacitar al personal y acompañar a quienes desarrollan actividades náuticas.
El funcionario también destacó el vínculo construido con la comunidad marplatense. Según afirmó, la ciudadanía comprende el esfuerzo cotidiano de Prefectura y observa el trabajo realizado tanto dentro del puerto como en distintos sectores de la ciudad.
Después de este período de gestión, la evaluación que realiza es positiva: los objetivos trazados fueron abordados, las prioridades se fueron adaptando a las necesidades de cada temporada y la misión central permanece intacta: cuidar la vida de quienes trabajan y navegan en el mar.
