La convocatoria superó las expectativas y convirtió a la Jornada Técnica “La Papa, de Argentina al Mundo” en un punto de encuentro para productores, profesionales, empresas e instituciones vinculadas al sector agropecuario. Más de 500 personas participaron de la actividad desarrollada en la Sociedad Rural de Balcarce, en una iniciativa impulsada por el Banco de Alimentos y acompañada por distintas entidades.
Ivana Crova, ingeniera agrónoma y presidenta de la Asociación de Ingenieros Agrónomos de Balcarce, en diáloco con el Retrato destacó la respuesta obtenida y explicó que se trata de la primera edición de estas jornadas dedicada específicamente al cultivo de papa.
“Estamos muy asombrados por la convocatoria. El Banco de Alimentos comenzó hace cuatro años a desarrollar jornadas técnicas orientadas al sector agropecuario, con el objetivo de recaudar fondos para prestar servicios de alimentación a instituciones de Balcarce”, señaló Crova.
La profesional recordó que durante las tres primeras ediciones el eje estuvo puesto en los cultivos de gruesa, mientras que este año se decidió abordar la papa, uno de los cultivos que identifica históricamente al sudeste bonaerense.
“Desde la Asociación de Ingenieros Agrónomos nos sumamos a la organización. La jornada está orientada a profesionales, productores y empresas vinculadas al cultivo, además de las instituciones relacionadas con la ciencia y la técnica”, explicó.
Una respuesta que sorprendió al sector

Ivana Crova, Javier Fornieles y la Productora Ejecutiva de el Retrato en la Jornada papera
La recepción de la propuesta fue, según Crova, “excelente”. La cantidad de inscriptos, el acompañamiento empresarial y la presencia de público permitieron dimensionar el interés que existe alrededor de la actividad.
“Tenemos más de 500 personas inscriptas, todo el predio de la Rural lleno y una cantidad récord de auspiciantes. Eso indica que el sector comercial relacionado con el cultivo de papa también entendió que iba a ser un evento único”, remarcó.
La jornada fue organizada alrededor de grandes ejes. El primero estuvo relacionado con la situación mundial y nacional de la producción de papa y las condiciones económicas que atraviesa la actividad. El segundo se concentró en la sustentabilidad, con especial atención en el recurso suelo y las herramientas para su manejo.
Durante la tarde, en tanto, se abordaron cuestiones vinculadas con la genética, las realidades productivas regionales y las nuevas innovaciones. El cierre estuvo orientado a una mirada integral sobre el cultivo y la necesidad de compatibilizar la producción con el cuidado y la preservación de los recursos naturales.
En cuanto al futuro de la iniciativa, Crova anticipó ante el Retrato que la intención es mantener una jornada técnica anual, alternando los distintos cultivos. “Este año es papa, el año que viene volveremos a los cultivos de gruesa y en 2028 volveríamos con la edición dedicada a papa. Esa es nuestra idea, aunque puede haber variaciones”, sostuvo.
La actividad también contó con presencia de representantes de los gobiernos nacional y provincial, además de funcionarios y referentes de municipios de la región sudeste bonaerense. Entre los presentes estuvieron el secretario de Agricultura, Jorge Gambale; el presidente del INTA, Nicolás Bronsovich, y el director de Producción bonaerense Mariano Pinedo.
La industria y la previsibilidad para el productor
Uno de los aspectos centrales señalados por Crova fue el impacto que tuvo el desarrollo de la papa para industria en la estructura productiva regional. La profesional aclaró que McCain es uno de los actores, pero no el único, dentro de una actividad que modificó sustancialmente la relación entre productores y mercado.
“La papa industria cambió algo fundamental: eliminó parte de la volatilidad del precio que tiene el mercado fresco. Cuando sembrás papa para el mercado fresco no sabés cuánto va a valer al momento de la cosecha. Esa volatilidad puede hacer que ganes mucho dinero o que pierdas mucho”, explicó.
En cambio, la producción destinada a la industria se basa en contratos previos a la plantación. Allí se establece un precio de venta que permite al productor contar con una referencia concreta para planificar sus costos y definir la rentabilidad de la campaña.

Integrantes del Banco de Alimentos de Balcarce, organizadoras del evento
“Eso da estabilidad y seguridad. Quizás un año el mercado fresco te pueda dar más, pero vos ya sabés que tu papa industrial la vas a vender a determinado precio”, indicó.
Según Crova, aproximadamente el 50% del volumen de papa que se siembra actualmente se destina a la industria, lo que representa una herramienta de previsibilidad para los productores.
Respecto del peso de la región en el mapa nacional, explicó que históricamente el sudeste bonaerense llegó a concentrar alrededor del 70% de la producción argentina de papa. Sin embargo, el crecimiento de nuevas zonas productivas modificó ese escenario.
“Hoy el sudeste debe estar entre el 40 y el 50% de la papa que se produce en Argentina. Han crecido y se desarrollaron nuevas zonas paperas. Ya no es solamente Balcarce: hoy la papa es Balcarce y otras zonas importantes”, afirmó.
Finalmente, Crova se refirió a la situación de los cultivos de gruesa y destacó la diversificación productiva del sudeste bonaerense, donde conviven soja, girasol y maíz. Esa variedad, sostuvo, permite amortiguar los cambios económicos de cada campaña.
“Tenemos una diversificación que nos da estabilidad. Por ahí los rindes de soja nunca son los de la zona núcleo y nuestros márgenes son más pequeños, pero contamos con otros cultivos. Y el recurso suelo es algo que siempre debemos estar mirando. La diversificación siempre ayuda”, concluyó.
