Mar del Plata con un turismo moderado transita el largo fin de semana

Mar del Plata atraviesa el fin de semana largo por el feriado del lunes 17 de agosto con un movimiento turístico que, si bien está lejos de los grandes picos de temporada, permitió mejorar la actividad en hoteles, gastronomía y los principales paseos de la ciudad. El dato que resume el escenario es la ocupación hotelera: hasta los días previos al feriado las reservas rondaban el 45%, aunque los empresarios confiaban en que los visitantes de último momento elevaran ese porcentaje.

La ciudad volvió a aparecer entre los destinos más buscados por los argentinos para esta escapada de tres días. Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires encabezaron las búsquedas de viajeros para el período comprendido entre el sábado 15 y el lunes 17 de agosto, acompañadas por Bariloche.

El movimiento se hizo visible desde el viernes y se sostuvo durante el sábado y domingo, aunque con intensidad moderada. En la Terminal de Ómnibus se habían previsto alrededor de 256 servicios diarios entre arribos y partidas, con refuerzos adicionales para acompañar la demanda del fin de semana largo. Buena parte de los visitantes llegó desde el Conurbano, Capital Federal y localidades cercanas.

También se destacó el denominado turismo regional: familias y grupos que llegaron desde ciudades de la zona y localidades como Balcarce, muchos de ellos para pasar solamente el día y regresar sin necesidad de contratar alojamiento. Esa modalidad vuelve a mostrar el impacto que tiene la pérdida de poder adquisitivo sobre las escapadas de corta duración.

El clima, mientras tanto, no fue precisamente un aliado. El sábado se presentó muy ventoso y con cielo mayormente nublado, mientras que el domingo tuvo condiciones inestables, con lluvias débiles y temperaturas cercanas a los 14 grados. Para el lunes 17 se esperaba una jornada fría, con una temperatura que podía ubicarse alrededor de los 10 grados.

En el sector de la gastronomía, y en especial en la zona del Puerto, los restaurantes estuvieron a full, con la presencia de los turistas que eligieron Mar del Plata

Para los hoteleros, el balance vuelve a ser cauteloso. La expectativa inicial de alcanzar una ocupación superior a la registrada en otros fines de semana largos dependía fundamentalmente de las reservas realizadas sobre la fecha y de los llamados “turistas espontáneos”.

El desafío, ahora, es lo que viene

 El sector hotelero observa con atención septiembre, octubre y noviembre, meses que tradicionalmente funcionan como antesala de la temporada de verano. La preocupación está puesta en recuperar niveles de ocupación y, sobre todo, en que el turismo vuelva a traducirse en mayor consumo dentro de la ciudad.

Los empresarios entienden que Mar del Plata mantiene una enorme capacidad de convocatoria, pero advierten que el turista actual compara precios, reduce la cantidad de días de estadía y define sus viajes cada vez más cerca de la fecha. Por eso, el comportamiento de los próximos feriados, los eventos y la llegada de la primavera serán determinantes.

Con una temporada de verano todavía a varios meses de distancia, los hoteleros marplatenses prefieren hablar de expectativas antes que de certezas. La ciudad conserva su atractivo, pero el gran interrogante será cuánto dinero estarán dispuestos a gastar los visitantes y si esa demanda alcanzará para transformar una primavera moderada en el anticipo de una buena temporada 2026/27.