Durante años, buena parte de la sociedad marplatense reclamó algo tan básico como contundente: que la Policía actuara. Que estuviera donde ocurren los delitos, que persiguiera a las bandas, que ingresara en los lugares donde se comercializa droga, que controlara los desarmaderos y chatarrerías donde terminan los vehículos robados y que pusiera límites a los excesos en la noche. Parece que, finalmente, ese reclamo comenzó a ser escuchado.
Los últimos procedimientos realizados en distintos puntos de Mar del Plata muestran un cambio que la población venía reclamando desde hace tiempo. Drogas, autopartes de dudosa procedencia, motores con pedidos de captura, organizaciones dedicadas al narcomenudeo, robos violentos y controles en locales bailables forman parte de una serie de operativos que, por su magnitud y diversidad, reflejan una mayor presencia policial.
La pregunta que durante mucho tiempo se hacía el vecino era sencilla: ¿cómo podía ser que se conocieran determinados lugares donde se desarman autos robados, dónde se venden drogas o dónde se producen hechos violentos y, sin embargo, resultara tan difícil llegar hasta allí?
Ahora la Policía parece haber comenzado a recorrer esos caminos. Y eso, más allá de cualquier consideración política, representa una respuesta concreta a una demanda social que creció al ritmo de la inseguridad.
Operativo antidrogas en boliches: cocaína, marihuana y 97 menores
Durante la madrugada de este domingo se realizaron inspecciones en distintos locales bailables de la ciudad. El resultado fue contundente: se secuestraron 69 gramos de cocaína distribuidos en 45 envoltorios y 467 gramos de marihuana fraccionados en 81 envoltorios. Además, fueron identificadas 97 personas de entre 14 y 17 años.
También se encontraron 25 bolsas tipo ziploc con vestigios de sustancias. Las actuaciones por infracción a la Ley de Estupefacientes fueron tramitadas por separado.
El dato de los menores no es menor. No solamente por su edad, sino porque vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad de los propietarios de esos establecimientos quienes deben controlar qué sucede puertas adentro de los establecimientos nocturnos.
Locales excedidos en su capacidad, menores donde no deberían estar, drogas circulando y otras irregularidades no pueden transformarse en parte del paisaje habitual de la noche marplatense.
Tambien hay que destacar que la mirada de la Municipalidad con los controles fue realmente laxa, o directamente no existía… Vaya a saber uno cuales fueron las razones de peso para que eso no sucediera.
Billeteras virtuales, juego y lavado: una investigación millonaria
Otra investigación avanzó sobre una presunta estructura vinculada con la captación de datos personales, el uso de plataformas digitales de pago y la derivación de fondos hacia el juego no autorizado.
Por orden judicial se allanaron tres locales deportivos y dos viviendas particulares de Mar del Plata. La investigación apunta a movimientos de dinero por sumas millonarias y derivó en la detención de un empresario local.
Más de mil piezas: el oscuro circuito de los autos robados
En dos procedimientos realizados en un taller mecánico de 14 de Julio al 4300 y en un inmueble de Isla Pájaro al 700, los investigadores secuestraron más de mil autopartes. Algunas tenían su numeración identificatoria suprimida y, en otro de los lugares, no pudo acreditarse su procedencia.
El dato vuelve a poner el foco en un circuito que durante demasiado tiempo pareció funcionar con una preocupante naturalidad: vehículos robados que desaparecen y terminan convertidos en repuestos.
Robo “piraña”: persecución y dos aprehendidos
Una mujer de 60 años fue víctima del robo de su Peugeot 208 en la zona de Brandsen y Don Bosco. Seis delincuentes participaron del hecho. Tras abandonar el vehículo y escapar a pie, dos sospechosos fueron aprehendidos, uno de ellos de apenas 15 años.
El episodio vuelve a mostrar otra problemática: la participación de menores en hechos delictivos y la necesidad de que las respuestas institucionales sean rápidas y efectivas.
Desarticularon una red de drogas y ataques armados
Tras 90 días de tareas de inteligencia en el sector norte, fue desmantelada una organización investigada por acopio, fraccionamiento y comercialización de drogas en cercanías del Parque Camet.
La banda también está vinculada, según la investigación, con robos agravados, tiroteos y tentativas de homicidio.
Motores de autos robados en chatarrerías
La Policía inspeccionó tres chatarrerías de Mar del Plata y secuestró ocho motores y bloques con pedidos de captura, además de cientos de autopartes. Seis personas quedaron imputadas y la investigación continúa.
La sucesión de procedimientos deja una conclusión evidente: cuando se busca, se encuentra.
La pregunta del millón ¿Actuará ahora la Justicia?
Y ahora viene la otra parte de la historia. La Policía puede detener, secuestrar, investigar y poner a disposición de la Justicia a quienes presuntamente delinquen. Pero después debe actuar el Poder Judicial.
La sociedad marplatense también reclama una Justicia que esté a la altura de la realidad, que no termine liberando rápidamente a quienes vuelven a delinquir y que no aplique interpretaciones o mecanismos que, en determinados casos, parecen ir a contramano de lo que ocurre todos los días en las calles.
No se trata de pedir condenas sin pruebas ni de desconocer las garantías constitucionales. Se trata de que las leyes y quienes deben aplicarlas también contemplen a las víctimas y a una comunidad cansada de sentirse indefensa.
Mar del Plata parece haber comenzado a recuperar algo que reclamaba desde hace mucho: presencia policial, controles y decisión para enfrentar el delito. Ahora falta que esa decisión continúe en los tribunales. Porque si la Policía hace su trabajo, pero el resto del sistema no acompaña, el esfuerzo puede terminar siendo apenas un nuevo capítulo de una historia que los marplatenses ya conocen demasiado bien.
