El dilema de cientos de marplatenses: Elegir entre pagar la nueva tarifa de EDEA o comer

Jubilados, comerciantes y trabajadores informales de Mar del Plata coincidieron esta semana en la oficina de atención al público de Independencia y 25 de Mayo. El motivo: boletas que duplicaron o triplicaron su valor en pocos meses y una fila que no da respiro. 

La sede de EDEA en el centro de Mar del Plata volvió a mostrar una escena de vecinos esperando para reclamar por facturas impagables. el Retrato recorrió la fila y habló con jubilados, comerciantes del barrio Puerto y varias familias que llegaron con la misma pregunta: cómo pagar algo que ya no entra en ningún sueldo ni jubilación. La escena se repite en un contexto de aumentos sostenidos que el propio gobierno bonaerense trasladó a las boletas tras la quita de subsidios nacionales.

Una fila con historias repetidas

Rosa Iurarte tiene 71 años, es jubilada y vive en el barrio Félix U. Camet. Contó que hasta el año pasado pagaba entre 40 y 50 mil pesos de luz, pero que las últimas dos facturas llegaron una atrás de la otra, cada una de 150 mil pesos. “No puede ser que tenga que elegir entre la luz y la comida, o entre calentar la casa y comprar los remedios”, planteó. Esperaba en la fila para pedir un plan de pagos acorde a su jubilación.

Adelante de ella se encontraba Diego Pérez, esperando junto a su mujer, también para formalizar un plan de pagos antes de que les corten el suministro. La pareja, que trabaja los dos, vio cómo su boleta pasó de 125 mil a 460 mil pesos en un bimestre. “Los intereses que te cobran por refinanciar son un robo. Terminás debiendo el doble”, advirtió Perez.

Por su parte, Sandra López, vecina de la zona centro, llegó convencida de que hubo un error en la lectura. Su factura saltó de 95 mil a 410 mil pesos en un mes. Mientras esperaba en la cola, escuchó historias similares a la suya. “Hay gente que debe tres boletas, otros que ya les cortaron. Una señora atrás mío tiene una boleta de casi un millón de pesos”, relató, y reclamó.

El costo de tener un negocio

Cientos de personas desfilan por las oficinas de EDEA ante el costo de las tarifas

El impacto no se limita a los hogares. Daniel Rodríguez tiene un maxikiosco hace quince años en el barrio Puerto y explicó que su factura de luz pasó de 25 mil pesos en diciembre a más de 200 mil en la actualidad. “Lo que yo siento es que me están empujando a cerrar, porque si pago todo como corresponde no me queda prácticamente nada para llevar a mi casa”.

El comerciante consultó en EDEA por un plan de refinanciación para comercios chicos, pero le exigieron un porcentaje al contado y el resto en seis cuotas con interés. Mientras tanto, sostuvo, las boletas nuevas siguen llegando con aumentos: “Uno se pregunta viste, ¿de dónde lo saco?”, planteó, y describió la sensación de estar “tapando un pozo y abriendo otro”.

Roberto Díaz, jubilado de Playa Serena, se acercó por la tasa de alumbrado público que, según entiende, ya paga por otra vía. Al abrir la boleta completa se encontró con un monto de 275 mil pesos. “Si no revisan estos montos y los planes de refinanciación no son humanos, nos van a cortar a media Mar del Plata”, alertó.

Quienes buscan tramitar el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF) pueden hacerlo en el sitio argentina.gob.ar, con el número de medidor, número de cliente, DNI y CUIL de los integrantes del hogar mayores de 18 años. La Liga de Consumidores y Usuarios y Amas de Casa de Mar del Plata ofrece asesoramiento gratuito para quienes no saben cómo empezar el trámite o necesitan orientación sobre planes de pago.