Guillermo Rossi, presidente del Colegio de Martilleros de Mar del Plata, analizó la dinámica actual del mercado de compraventa y locación en la ciudad, marcada por la reactivación del crédito hipotecario y una oferta de alquileres que amesetó los precios. También se refirió a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que obtuvo media sanción en el Senado y ahora deberá tratarse en Diputados.
El mercado inmobiliario de Mar del Plata sostiene desde hace tiempo un ritmo de ventas dinámico, según describió a el Retrato Guillermo Rossi, presidente del Colegio de Martilleros local. “Venimos desde hace un tiempo con un importante movimiento dado por todas aquellas personas que han decidido invertir para tener una renta, para disfrutar de una propiedad que nosotros decimos que se disfruta y además como una buena inversión”, explicó.
A ese impulso se sumó la reactivación de los créditos hipotecarios, que según el dirigente atravesaron algunos meses de retracción y hoy vuelven a mostrar una demanda sostenida. “Un mercado que se está manteniendo bastante bien en materia de ventas”, resumió.
Rossi diferenció entre los distintos perfiles de compradores. Por un lado, quienes acceden a su primera vivienda o dan el salto a una propiedad más grande gracias al crédito, por otro, inversores que buscan una segunda vivienda en la ciudad, muchas veces vinculados al home office o a la jubilación.
Sobre las condiciones de acceso, precisó que los créditos hipotecarios, especialmente los del Banco Nación, que hoy ofrece las mejores condiciones, se orientan mayormente a propiedades de entre 70.000 y 100.000 dólares, tanto departamentos en zona centro y macrocentro como casas.
Alquileres, los precios y la mayor oferta
Rossi describió una oferta amplia que contuvo la suba de precios. Según detalló, hoy pueden encontrarse departamentos de un ambiente desde los 450.000 pesos, de dos ambientes desde los 600.000 y de tres ambientes desde los 800.000. “La gran oferta hace que aquel que llegue a un alquiler muy alto y no lo pueda pagar tenga la posibilidad de mudarse a algo de menor valor”, señaló.
Parte de esa mayor disponibilidad responde, según el dirigente, a un cambio de estrategia entre los propietarios que antes destinaban sus unidades al alquiler temporario de verano e invierno y hoy optan por contratos de 24 meses. A eso se suma la incorporación de nuevas unidades por parte de quienes accedieron a créditos hipotecarios y liberaron propiedades para la locación. En cuanto al esquema contractual, Rossi señaló que la mayoría de los acuerdos se pactan a 24 meses con ajuste cuatrimestral según el índice del Banco Central, “sin mayores conflictos”, y remarcó el rol de los seguros de garantía del propio Colegio de Martilleros para quienes no cuentan con garantía propietaria.
El debate por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada
El proyecto impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, obtuvo media sanción en el Senado el 7 de agosto, con 37 votos a favor y 33 en contra, tras resignar los capítulos sobre tierras rurales y manejo del fuego ante la resistencia de aliados provinciales. La iniciativa que ahora deberá tratar Diputados mantiene los cambios centrales sobre desalojos y expropiaciones. Contempla juicios sumarísimos, intimación previa de diez días antes de iniciar acciones contra un inquilino moroso, restitución anticipada del inmueble con intervención judicial y notificaciones por domicilio electrónico.
Rossi se mostró favorable a la iniciativa, en tanto la enmarcó como una reafirmación de un derecho ya reconocido constitucionalmente. “Todo lo que es protección de la propiedad privada, independientemente de que hay que hacer un análisis de cada punto de las leyes, le da una seguridad jurídica a aquellos inversores, ya sean locales o extranjeros”, sostuvo, y agregó que ese tipo de certezas también dinamiza la actividad de la construcción y, con ella, la generación de empleo.
Sobre la posibilidad de iniciar un desalojo a los diez días de mora, el punto más discutido del proyecto, el titular del Colegio de Martilleros relativizó su impacto en la ciudad. “En Mar del Plata no tenemos problemas con desalojos. Puede haber alguna demora en el pago, algún retraso de unos días, pero no hay una morosidad importante en materia de alquileres”, afirmó, y atribuyó ese comportamiento a la intervención de los tribunales arbitrales, a los que recomienda recurrir desde la redacción misma de los contratos. “Normalmente lo que se llega acá siempre es a un acuerdo: cuando el inquilino no puede pagar, se llega a un acuerdo y el inquilino deja la propiedad o se acuerdan nuevos alquileres”, explicó, y remarcó que la nueva ley no alteraría esa dinámica de negociación previa, sino que agilizaría los casos, minoritarios, según su descripción, en los que un inquilino actúa de mala fe.
