ATSA Mar del Plata denunció que la Clínica Mar del Plata pagó solo la mitad del sueldo de julio y adeuda el resto. El sindicato inició este lunes una nueva retención de tareas frente al establecimiento, sobre calle San Luis.
La Clínica Mar del Plata, sobre calle San Luis, volvió a quedar envuelta en un conflicto gremial apenas días después de regularizar un reclamo por el aguinaldo. La empresa pagó solo la mitad del sueldo de julio a sus trabajadores y trabajadoras, y todavía adeuda el resto. Ante la falta de respuestas, una asamblea decidió el viernes pasado una nueva retención de tareas, que este lunes se tradujo en un reclamo frente al establecimiento desde las 11. El caso se suma a una seguidilla de reclamos salariales que este año atraviesa al sector de la salud privada marplatense.
Un conflicto que no da tregua
Según explicó a el Retrato Marcelo Delgado, secretario adjunto de ATSA Mar del Plata, la situación se repite con el mismo argumento de siempre. La empresa había anticipado que abonaría el sueldo completo recién después del día 24, pero hasta el momento no se presentó a dar explicaciones directas a los trabajadores. Tampoco está al día, según denunció el gremialista, con los aportes a las obras sociales de todo el personal.
El argumento habitual de la clínica, que atribuye los atrasos a demoras en los pagos de PAMI, volvió a repetirse este mes. Sin embargo, el sindicato ha constatado que ese dinero llega con normalidad. “Ellos siempre dicen lo mismo, que PAMI no les abona, todos los meses están con el mismo discurso. Eso no es verdad, el dinero llega, no sabemos a donde va”, cuestionó Delgado.
La retención de tareas
La decisión de ir a la retención de tareas se tomó el viernes pasado, en una asamblea donde los trabajadores resolvieron por unanimidad frenar las tareas desde hoy a las 6 hasta que se regularicen los sueldos. La medida repercute directamente en la atención, la clínica funciona actualmente “con una guardia mínima y solo urgencias”, precisó Delgado, que reconoció que esto afecta tanto a los pacientes como a sus familias.
A la deuda salarial se suma, según denunció, un clima de presión interna. Los trabajadores le habían transmitido a el Retrato tanto la falta de insumos médicos como un maltrato por parte de Recursos Humanos hacia quienes intentan reclamar. “Hay maltrato psicológico, con amenazas sutiles, y la falta de insumos se suma a todo esto”, advirtió. Según indicó, hubo familias que debieron comprar pañales y suero para sus propios pacientes internados.
“No cobramos todos lo mismo”
Mariana, trabajadora de la clínica, coincidió con el relato del gremio desde adentro. Contó que a principio de mes cobró apenas la mitad de su sueldo, con la promesa de recibir el resto recién el 24, “pero no se sabe”, aclaró. A la falta de pago se suman los descuentos que no se hacen correctamente hacia la obra social y los aportes jubilatorios, algo que, según describió, viene ocurriendo “hace un montón de tiempo”.
La trabajadora reconoció que, hasta ahora, el miedo había frenado los reclamos: “la gente tiene mucho miedo “, relató, aunque remarcó que esta vez el personal actuó de forma unida, movidos por un impacto económico ya golpea lo más básico: “no tenemos para movernos en el colectivo, el que tiene auto no tiene para la nafta”.
La trabajadora también apuntó contra una falta de personal que, según explicó, se arrastra desde hace tiempo. Faltan siete mucamas en el turno de la mañana, un déficit que nunca se cubrió pese a las renuncias. Eso obliga a que el resto del personal duplique tareas sin que la diferencia se refleje en el recibo de sueldo. “A todos nos pagan diferente, según qué tan bien les caigas”, denunció.
Por ahora, la única certeza es que la clínica seguirá funcionando con guardias mínimas hasta que la empresa cumpla con lo adeudado, o al menos dé la cara para explicar cuándo lo hará.
