Inseguridad en Mar del Plata: anuncios a contrarreloj cuando el agua ya llegó al cuello

Con el “agua al cuello” por el creciente reclamo de los vecinos y luego de que tomara fuerza la posibilidad de un regreso de Guillermo Montenegro a la conducción de la Municipalidad, el intendente Agustín Neme salió a escena con una batería de anuncios destinados a reforzar la seguridad en Mar del Plata a traves de sus medios periodisticos amigos de su gestión. El problema es que, para muchos marplatenses, llegan tarde y generan más preguntas que certezas.

Neme habría mantenido durante los últimos días una serie de reuniones con autoridades nacionales y provinciales que podrían desembocar en el desembarco de alrededor de 200 efectivos de fuerzas federales en la ciudad, que comenzarían a operar desde el 1 de septiembre. Una medida que, de concretarse, aparece como una respuesta a una situación que ya desbordó los límites de la preocupación: robos, violencia y tres asesinatos registrados en apenas una semana.

A esto se suma el anuncio de 12 nuevas camionetas destinadas a la Policía Bonaerense, adquiridas por la Municipalidad con fondos asignados a seguridad. En total, son 17 los móviles comprados: cinco quedarán a disposición de la Secretaría de Seguridad municipal.

Pero el eje de los anuncios también estará puesto en las cámaras de monitoreo. El municipio prepara la licitación para contratar el mantenimiento de 1.383 cámaras de seguridad, presentadas como una herramienta fundamental para combatir el delito.

Y aquí aparece una pregunta inevitable: ¿de qué sirve tener 1.383 cámaras si no existe una capacidad operativa suficiente para monitorearlas y reaccionar a tiempo? ¿Se contratarán cientos de personas para observarlas las 24 horas? La discusión no debería reducirse a la cantidad de dispositivos instalados, sino a su funcionamiento, quién los controla, qué capacidad de respuesta existe y cuántas están efectivamente operativas hoy.

Porque hay otra cuestión que no puede soslayarse: las cámaras, en la enorme mayoría de los casos, sirven para registrar el delito una vez que ya ocurrió. No reemplazan la presencia policial en las calles ni impiden por sí mismas que un delincuente ataque a una víctima.

Mar del Plata necesita más policías patrullando, controles efectivos, prevención y una Justicia que funcione con mayor celeridad. No alcanza con detener a un delincuente para que horas después vuelva a las calles y, en muchos casos, vuelva a delinquir.

El reclamo de los vecinos es concreto: quieren poder caminar tranquilos, abrir sus comercios, volver a sus casas, vivir sin miedo, y no regresar en un ataúd.

Por eso, los anuncios de Neme deberán superar la instancia mediática y transformarse rápidamente en resultados. La inseguridad no se combate con anuncios ni con conferencias de prensa: se combate con presencia, prevención, investigación, Justicia y una decisión política sostenida.