San Cayetano volvió a movilizar a Mar del Plata con un llamado a la unidad

Este viernes por la tarde, cientos de fieles acompañaron la procesión de San Cayetano por las calles de Mar del Plata, con la confluencia de la CGT y un mensaje del obispo Giobando contra la división y la violencia.

La fe volvió a ganar las calles de Mar del Plata. Una gran convocatoria de fieles acompañaron este viernes por la tarde la tradicional procesión de San Cayetano, que partió del santuario de Moreno al 6700 y protagonizó el punto más álgido de una jornada marcada por las promesas, los agradecimientos y los pedidos al Patrono del Pan y del Trabajo.

La celebración de este año se desarrolló bajo el lema “Peregrinamos con San Cayetano, sembrando esperanza”, una consigna que volvió a tener especial significado entre quienes se acercaron para pedir por trabajo, salud y bienestar para sus familias. Familias enteras, jóvenes, adultos mayores y peregrinos se sumaron al recorrido con banderas, espigas y distintas expresiones de fe, en un clima que combinó la emoción religiosa con el peso simbólico de un contexto social que atraviesa a buena parte de los presentes.

Desde temprano, el santuario había recibido a cientos de personas. Muchos llegaron caminando, algunos para cumplir promesas y otros simplemente para sostener una tradición que se repite cada 7 de agosto, año tras año, sin importar el clima ni la coyuntura.

La procesión arrancó a las 4 de la tarde, después de la presentación de la Banda de Música de la Base Naval. La imagen de San Cayetano salió del santuario acompañada por una multitud que recorrió las calles del barrio con banderas y espigas.

La CGT, presente con columna propia

La dimensión social de San Cayetano volvió a expresarse este año en la participación activa de las organizaciones sindicales. La CGT Regional Mar del Plata, se hizo presente en la jornada con una movilización propia que confluyó en el santuario, en sintonía con la tradición que desde hace diez años combina la celebración religiosa con el reclamo social bajo la consigna “Paz, pan, tierra, techo y trabajo”.

La confluencia entre la columna sindical y la procesión religiosa reafirmó, una vez más, el doble carácter que tiene San Cayetano en Mar del Plata, como una fecha de profunda devoción popular y, al mismo tiempo, una jornada donde los trabajadores encuentran un marco simbólico para visibilizar sus propias urgencias.

El llamado del obispo: “Estamos demasiado divididos”

En diálogo con el Retrato mientras avanzaba la procesión, el obispo de Mar del Plata, Ernesto Giobando, remarcó la necesidad de unidad social en medio de un clima de fragmentación. “Aquí juntos con todo el pueblo de Dios que camina, que peregrina. Porque necesitamos estar juntos. Ya estamos demasiado divididos y separados por muchas cosas”, sostuvo.

El religioso vinculó ese pedido con las banderas propias de la jornada: “Acá es como nos damos cuenta de que entre todos podemos hacer algo grande, con el trabajo, con la dignidad, con la justicia tan anhelada en una sociedad donde no haya más violencia, sino vida en paz, como todos los vecinos quieren, los peregrinos”. Y cerró con el pedido central de la fecha: “Hoy pedimos a San Cayetano: pan, paz, trabajo y dignidad”.

Una vez finalizado el recorrido, el propio Giobando presidió la misa central de la festividad. La jornada religiosa de todos modos no termina ahí, el santuario permanecerá abierto y habrá nuevas celebraciones a las 19 y a las 21 para quienes todavía quieran acercarse a agradecer o pedir por San Cayetano.