“Hoy somos nosotros, mañana es el vecino”: las voces de las familias víctimas de la violencia

En medio de la marcha que unificó los reclamos de seguridad en distintos barrios de Mar del Plata, el Retrato dialogó con familiares de dos de las tres víctimas fatales del último fin de semana violento: Edith Ruiz, hermana del ferretero Ricardo Raúl Ruiz, y Evelin Rodríguez, hija del chofer de Uber Alberto Rodríguez. Ambas describieron el peso del reclamo de justicia y, en el segundo caso, una historia de inseguridad reiterada que antecedió al crimen y que hasta ahora había tenido escasa difusión pública.

Frente a la multitud reunida en la marcha, Edith Ruiz, hermana del ferretero Ricardo Raúl Ruiz, tomó la palabra para reclamar por su hermano, asesinado el sábado 1° de agosto de durante un asalto a su ferretería del barrio Malvinas Argentinas. “Solo quiero decir justicia para mi hermano, para todos”, planteó, y remarcó que la gravedad de la inseguridad solo se dimensiona cuando golpea de manera directa a quienes hasta entonces la observaban desde afuera. La consigna encontró eco inmediato en el resto de los manifestantes, que respondieron con “justicia” y palmas.

Ruiz describió a su hermano como un trabajador que “no tenía un día de franco para mantener a la familia” y que había construido su comercio desde abajo. Apuntó contra quienes calificó de responsables directos del crimen y pidió, a la vez, una revisión de fondo sobre el sistema de excarcelaciones. Recordó que uno de los acusados por el homicidio tenía diecisiete causas previas pese a lo cual permanecía en libertad. “¿Cómo podía estar en la calle?”, cuestionó, y dirigió el reclamo a quienes tienen la potestad de modificar esas condiciones legales. Cerró su intervención con una advertencia dirigida a toda la ciudad: “hoy somos nosotros, mañana es el vecino”, y aseguró que no dejará de manifestarse hasta obtener una condena por la muerte de su hermano.

El caso menos difundido

A diferencia de la exposición pública que alcanzaron el crimen de Ruiz y el femicidio de Johana Mailén Antonich, la muerte de Alberto Rodríguez permaneció en un segundo plano mediático. Su hija, Evelin Rodríguez, explicó a el Retrato, que eligió no hablar con la prensa en los primeros días posteriores al hecho: “no sabía ni qué decir, no podía ni decir una frase entera”, relató.

Alberto Rodríguez trabajaba desde hacía varios años como chofer de la aplicación Uber, y según describió su hija, aceptaba viajes en zonas consideradas de riesgo con más frecuencia que otros conductores. El 80% de sus viajes se concentraban en esos barrios, donde también circula gran parte de la población trabajadora de la ciudad. Evelin contó que su padre ya había atravesado un asalto violento meses atrás, cuando lo amenazaron con un arma en la cabeza.

Evelin relató además, que perdieron la cuenta de los hechos de inseguridad sufridos en los últimos cinco años, entre robos a la vivienda familiar mientras dormían, intentos de asalto en la vía pública y asaltos a su padre tanto en su actividad de Uber como en otro empleo. Estimó unos veinte o veinticinco episodios.

Respecto a la marcha de este miércoles, Evelin fue honesta sobre sus propias dudas sobre los posibles resultados de la marcha. “Vengo para hacer el duelo más que nada”, admitió y lamentó que hasta el momento no haya surgido una respuesta institucional a la altura del reclamo. “Todos los que tienen algo de poder tienen responsabilidad en esto”.