El entrenador del “Tiburón” lamentó la caída ante Gimnasia, cuestionó con dureza el arbitraje, defendió el rendimiento de su equipo y aseguró que seguirá luchando pese al complicado momento que atraviesa el conjunto marplatense.
La derrota de Aldosivi frente a Gimnasia y Esgrima La Plata volvió a dejar preocupación en el mundo del “Tiburón”. Más allá del resultado, el equipo marplatense continúa comprometido en la lucha por mantenerse competitivo en un torneo donde cada punto vale oro. Al finalizar el encuentro, el entrenador Israel Damonte habló con la prensa y dejó una conferencia cargada de autocrítica, respaldo a sus jugadores y fuertes cuestionamientos hacia los arbitrajes.
“Todas las derrotas duelen, pero esta duele mucho porque siento que era un partido para no perderlo”, expresó el entrenador, convencido de que Aldosivi hizo méritos suficientes para quedarse al menos con un empate. Para Damonte, el desarrollo del encuentro mostró a un equipo que nunca renunció a buscar el arco rival y que terminó pagando muy caro cada error propio.
El técnico consideró que durante la primera etapa el partido fue equilibrado, con mucha intensidad y escasas diferencias entre ambos equipos. Sin embargo, remarcó que la falta de eficacia volvió a ser determinante.
“Tuvimos mano a mano y situaciones muy claras que no pudimos concretar. Ellos encontraron esa cuota de jerarquía para marcar en el momento justo y nosotros terminamos lamentándolo”, explicó.
En el complemento, Damonte entendió que Aldosivi dominó gran parte del juego. “Empezamos a llegar por las bandas, estábamos bien y cuando mejor jugábamos nos convierten nuevamente. Ahí todo se hizo mucho más difícil, pero el equipo nunca dejó de buscar el partido”, analizó.
Pese al difícil presente deportivo, el entrenador insistió en que observa una evolución en el funcionamiento colectivo y destacó que el equipo recuperó una virtud que había perdido durante la temporada pasada.
“Hoy hacemos goles prácticamente todos los partidos. El problema es que también nos convierten demasiado. Nos hacen goles cuando jugamos bien, cuando jugamos mal y cuando jugamos más o menos. Tenemos que corregir eso porque necesitamos mantener el arco en cero para empezar a sumar con mayor regularidad”, sostuvo.
Sin embargo, el momento más caliente de la conferencia llegó cuando Damonte dirigió sus críticas hacia el arbitraje.
El entrenador aseguró que el primer gol de Gimnasia estuvo precedido por una infracción sobre Rochi González que no fue sancionada y manifestó que siente que Aldosivi es perjudicado por su posición en la tabla. “Tengo muchos años en el fútbol y sé cuándo pasan estas cosas. Parece que cuando un equipo está abajo es más fácil cobrarle en contra. No quiero que nos regalen nada, solamente que nos cobren igual que al resto”, afirmó con visible molestia.
También cuestionó la facilidad con la que fueron amonestados algunos de sus futbolistas y recordó fallos polémicos sufridos en encuentros anteriores frente a River y Barracas Central.
“Estoy un poco cansado de estas situaciones. Hay detalles que terminan inclinando partidos. Nosotros competimos, hacemos el esfuerzo y muchas veces terminamos jugando también contra esas decisiones”, disparó.
En cuanto al plantel, Damonte confirmó una baja sensible. Santiago Moya sufrió una fractura en el pómulo durante un entrenamiento tras un fuerte choque de cabezas y permanecerá alejado de las canchas mientras el cuerpo médico define el tratamiento más adecuado.
El entrenador también explicó los cambios realizados durante el partido y destacó la recuperación futbolística de Martín García, quien dejó atrás una importante lesión en el tobillo que le impidió realizar la pretemporada en plenitud.
Otro de los puntos positivos fue el regreso de Nicolás Gaitán. El experimentado volante volvió a jugar oficialmente después de un largo período sin actividad y dejó una imagen alentadora. “Es un futbolista de enorme categoría y profesionalismo. Llegó hace pocos días, participó muy bien, recuperó pelotas, convirtió un gol y seguramente irá ganando minutos hasta pelear un lugar entre los titulares”, señaló Damonte.
El entrenador cerró la conferencia con un mensaje de fortaleza, dejando en claro que no piensa bajar los brazos pese al delicado presente del equipo.
“Me gustaría venir y decir que jugamos mal, pero ganamos. Hoy me toca decir que hicimos muchas cosas bien y, sin embargo, nos fuimos con las manos vacías. Hay que hacerse cargo, seguir trabajando y confiar en que este grupo va a salir adelante”, concluyó Damonte, en una noche donde las sensaciones volvieron a dejar más preocupación que alivio en un Aldosivi que necesita empezar a convertir el buen juego en resultados para escapar de la zona comprometida.
