La muerte del comerciante Ricardo Raúl Ruiz, asesinado durante un violento asalto en su local ubicado sobre la avenida Libertad al 7700 generó una profunda conmoción en Mar del Plata y reavivó el reclamo del sector comercial por mayores medidas de seguridad. En ese contexto, la Cámara de Ferreterías y Afines de Mar del Plata (CAFAMAR) difundió un enérgico comunicado en el que expresó su dolor por lo ocurrido y reclamó respuestas urgentes de las autoridades.
Desde la entidad manifestaron su “más profundo pesar” por el asesinato del comerciante y “acompañaron a sus familiares, amigos y colegas en este difícil momento”. Al mismo tiempo, advirtieron que “el crimen no representa un episodio aislado, sino que forma parte de una preocupante escalada de hechos delictivos que afectan a quienes desarrollan su actividad comercial en la ciudad”.
CAFAMAR sostuvo que los comerciantes trabajan diariamente “bajo un escenario de creciente vulnerabilidad, enfrentando situaciones de inseguridad que ponen en riesgo no solo sus bienes, sino también sus propias vidas”. En ese sentido, remarcaron que “la violencia que golpea al sector exige respuestas concretas y políticas públicas que permitan prevenir nuevos ataques”.
En el comunicado, la institución recordó que “la seguridad y la prevención del delito constituyen una responsabilidad indelegable del Estado”. Por ese motivo, reclamó “especialmente a las autoridades de la Provincia de Buenos Aires que arbitren las medidas necesarias para garantizar una protección efectiva a los comerciantes y a toda la comunidad”.
El documento también pone de relieve la preocupación creciente que existe entre los propietarios de pequeños y medianos comercios, quienes aseguran desempeñar su actividad con temor ante la posibilidad de convertirse en nuevas víctimas de la delincuencia. La situación, afirmaron, impacta tanto en el normal desarrollo de la actividad económica como en la tranquilidad de quienes sostienen sus negocios con esfuerzo cotidiano.
El mensaje difundido por CAFAMAR concluye con una frase que resume el sentimiento que atraviesa al sector tras el trágico episodio: “Hoy despedimos a un colega. Mañana no queremos lamentar una nueva víctima”. La declaración refleja el dolor por la pérdida sufrida, pero también el firme reclamo para que las autoridades adopten medidas urgentes que impidan que hechos de estas características vuelvan a repetirse.
El asesinato volvió a instalar el debate sobre la inseguridad en Mar del Plata. El sector comercial espera que esta nueva tragedia marque un punto de inflexión y que las autoridades respondan con acciones concretas que devuelvan tranquilidad a quienes cada día levantan las persianas de sus negocios.
