En momentos en que el Congreso nacional vuelve a debatir un proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, cuyo punto más controvertido plantea la liberación total para la venta de tierras a privados extranjeros, la Iglesia Católica hizo oír su voz a través del Área de Ecología Integral de la Comisión Nacional de Pastoral Social. La iniciativa legislativa será nuevamente tratada en el Senado el próximo 6 de agosto, mientras desde la Casa Rosada confían en reunir los votos necesarios para su aprobación tras cuatro intentos fallidos.
En este contexto de fuerte discusión política y social, el Obispado de Mar del Plata y el Secretariado de Pastoral Social de la diócesis difundieron una carta elaborada por el Área de Ecología Integral de la Comisión Nacional de Pastoral Social, con el propósito de “invitar a la reflexión sobre el cuidado de la tierra, la defensa del bien común y el destino de los bienes naturales del país”
El documento sostiene que “el debate sobre la propiedad y el uso de la tierra no puede reducirse únicamente a una cuestión económica o jurídica, sino que debe contemplar también sus implicancias sociales, ambientales y humanas”. En ese sentido, reafirma “la necesidad de promover una auténtica cultura del cuidado de la creación y del respeto por la dignidad de las personas”.
Inspirada en “la Doctrina Social de la Iglesia y en las enseñanzas del papa Francisco sobre la ecología integral, la Pastoral Social plantea que el cuidado de la tierra, el destino universal de los bienes, la función social de la propiedad y la seguridad jurídica son principios que deben armonizarse siempre en función del bien común y del desarrollo de las comunidades”.
Desde la diócesis marplatense señalaron que “la carta constituye un aporte para el discernimiento ciudadano en un momento en que el país discute decisiones de fuerte impacto sobre el patrimonio territorial y los recursos estratégicos”.
Asimismo, remarcaron que el mensaje “busca alentar un diálogo amplio y responsable, evitando que cuestiones de tanta trascendencia queden limitadas al ámbito político o económico!”.
Finalmente, el Obispado de Mar del Plata y el Secretariado de Pastoral Social convocaron “a las comunidades, instituciones y personas de buena voluntad a leer, reflexionar y difundir el documento, con el objetivo de fortalecer una cultura del encuentro, el compromiso con el cuidado de la “casa común”, la defensa de la dignidad humana y la construcción del bien común”
La comunicación concluye con “un fraternal saludo en Cristo, reafirmando el compromiso de la Iglesia con estos principios en un escenario de creciente debate nacional”
