Lo que debía ser el inicio de una nueva etapa para el Estadio José María Minella y el Polideportivo Islas Malvinas terminó convirtiéndose en un verdadero escándalo. En un hecho que fue calificado como un “papelón” y que expone una situación de extrema gravedad, la empresa distribuidora de energía decidió cortar el suministro eléctrico a ambos escenarios deportivos debido a una deuda que superaría los 25 millones de pesos acumulada por la concesionaria Minella Stadium S.A. La imagen de dos de los principales emblemas deportivos de Mar del Plata sin electricidad provocó indignación y reavivó las críticas hacia el proceso de concesión.
La interrupción del servicio dejó sin energía al Estadio Mundialista, al Polideportivo Islas Malvinas y a sectores del Parque Municipal de los Deportes, un complejo que representa uno de los patrimonios deportivos más importantes de la ciudad y que alberga competencias nacionales e internacionales durante todo el año.
El episodio resulta especialmente vergonzoso porque el corte no obedeció a un desperfecto técnico ni a una emergencia climática, sino al incumplimiento en el pago de las facturas de electricidad por parte de la empresa responsable de administrar los predios. La situación golpea de lleno la imagen de una concesión que había sido presentada como el inicio de la recuperación definitiva de la infraestructura deportiva marplatense.
Minella Stadium S.A. obtuvo la concesión del Estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del predio con el compromiso de ejecutar un ambicioso plan de recuperación, mantenimiento y modernización de las instalaciones. Sin embargo, el corte de energía vuelve a instalar interrogantes sobre el desarrollo efectivo del proyecto y el cumplimiento de las obligaciones asumidas.
Las críticas no tardaron en multiplicarse, ya que numerosos sectores consideran inadmisible que dos escenarios emblemáticos de la ciudad permanezcan sin servicio eléctrico por una deuda de la empresa concesionaria. Para muchos, el episodio constituye uno de los momentos más bochornosos desde que se otorgó la administración privada del complejo deportivo.
La Justicia investiga presuntas irregularidades
La polémica alrededor de la concesión no es nueva. En junio pasado, el Fiscal General Federal de Mar del Plata, Juan Manuel Pettigiani, presentó una denuncia para que se investiguen presuntas irregularidades en el proceso de adjudicación otorgado a Minella Stadium S.A., integrada por el grupo brasileño Revee y la firma argentina Pro Enter.
La presentación judicial solicita determinar si durante el proceso pudieron haberse cometido los delitos de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
A ello se suma otro cuestionamiento que gana fuerza con el correr de los meses: a más de medio año de la toma de posesión del predio, continúan sin observarse avances significativos en las obras prometidas ni existe información pública detallada sobre el plan de inversiones comprometido.
El corte de luz, lejos de ser un hecho aislado, profundiza el clima de desconfianza y alimenta las dudas sobre el futuro de una concesión que nació envuelta en controversias y que hoy atraviesa uno de sus momentos más críticos.
(Imágen IA)
