El Consejo Directivo del Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Buenos Aires (CAUBA), Distrito 9, manifestó su preocupación por la profunda crisis que atraviesa el sector de la construcción y alertó sobre las consecuencias que esta situación genera en el ejercicio profesional, el empleo, la producción y el desarrollo de las ciudades.
El pronunciamiento, aprobado durante la reunión ordinaria realizada el pasado martes, lleva por título “La arquitectura y la construcción en alerta: una actividad estratégica en riesgo” y expone un diagnóstico crítico sobre el presente de una de las actividades consideradas fundamentales para la economía nacional.
Desde la entidad remarcaron que la construcción atraviesa una marcada retracción que impacta de manera directa en toda la cadena productiva, afectando tanto a profesionales como a trabajadores, empresas y proveedores. En ese sentido, sostuvieron que el escenario actual compromete el desarrollo de nuevos proyectos y limita las posibilidades de crecimiento de la actividad.
Uno de los principales puntos señalados por el Colegio es “la ausencia de un sistema de crédito hipotecario accesible, situación que dificulta el acceso a la vivienda para miles de familias y, al mismo tiempo, desalienta las inversiones privadas destinadas al desarrollo inmobiliario”.
El documento también hace especial hincapié “en la paralización de la obra pública, considerada una herramienta clave para el desarrollo territorial y la generación de empleo”. Según advirtieron, “la suspensión o postergación de obras de infraestructura repercute negativamente en la economía, limita el crecimiento de las ciudades y reduce las oportunidades laborales para profesionales y trabajadores vinculados al sector”.
Otro de los aspectos abordados es el fuerte incremento del costo de construcción, “fenómeno que vuelve cada vez más inaccesible la posibilidad de construir una vivienda propia y restringe el inicio de nuevos emprendimientos”. Para el Colegio, “esta realidad profundiza el déficit habitacional y afecta la planificación urbana”.
Asimismo, el pronunciamiento sostiene que la actividad tiende a concentrarse en un número cada vez menor de actores económicos, reduciendo las oportunidades para estudios de arquitectura, profesionales independientes y pequeñas empresas del sector.
En paralelo, el CAUBA expresó su preocupación “por la disminución de los controles sobre las obras, una situación que, según advirtió, puede traducirse en mayores riesgos para la calidad de las construcciones, la seguridad de las personas y el ordenamiento urbano”.
Finalmente, el documento también plantea reparos “frente a la apertura indiscriminada a sistemas constructivos importados, al considerar que esta política representa un desafío para la industria nacional y para el trabajo de los profesionales argentinos”.
Frente a este escenario, el Colegio de Arquitectura y Urbanismo de la Provincia de Buenos Aires declaró “el estado de alerta institucional y convocó a promover un amplio debate sobre el presente y el futuro del sector, con el objetivo de construir consensos que permitan recuperar una actividad considerada estratégica para el desarrollo económico, la generación de empleo, el acceso a la vivienda y el crecimiento sostenible de las ciudades”.
