La creciente preocupación por la inseguridad volvió a reunir a vecinos de distintos barrios de Mar del Plata en un reclamo pacífico frente a la Comisaría Novena. Habitantes de Playa Grande, Los Troncos, Playa Chica, San Carlos, Stella Maris y Divino Rostro expresaron su cansancio ante una problemática que, aseguran, no deja de agravarse y que condiciona la vida cotidiana de miles de familias.
La manifestación tuvo como eje central el pedido de respuestas concretas por parte de las autoridades policiales, judiciales y políticas. Los vecinos coincidieron en que la delincuencia avanza sin freno y que el temor ya forma parte de la rutina diaria, incluso para realizar actividades tan simples como ir al supermercado o sacar a pasear a una mascota.”
Una de las vecinas que tomó la palabra describió el clima de preocupación que se vive en el sector de Distrito Alem. “Estamos muy preocupados. Yo vivo en la manzana donde está Distrito Alem y, además de la música a muy alto volumen durante varios días de la semana, hoy estamos acá acompañando a todos los barrios por la inseguridad que vivimos. A cualquier hora ir al supermercado se convirtió en un problema y el tema de los trapitos es un verdadero flagelo. Estamos muy desconformes y queremos ayudar a la policía para ver qué podemos hacer entre todos”, expresó.
Otra frentista sostuvo que el miedo condiciona cada salida de su hogar. “Es una vergüenza que para ir al supermercado tengamos que salir corriendo y volver rápido porque es un desastre. Entre los trapitos y los robos continuos, da miedo hacer cualquier cosa. Además, vuelvo a insistir con el tema de la Ley 14.000 para que la deroguen porque es una vergüenza volver a situaciones que ya vivimos hace muchos años” manifestó.
Los testimonios reflejaron una sensación compartida: la pérdida de tranquilidad en barrios que históricamente fueron considerados seguros. Una mujer que reside en la zona de Rodríguez Peña y Aristóbulo del Valle aseguró que los hechos delictivos son prácticamente diarios.
“Yo la verdad que tengo mucho temor porque la inseguridad es total. Todos los días hay uno, dos, tres o cuatro robos. Cuando los chicos salen de bailar aparecen los vidrios de los autos rotos porque les destruyen los parabrisas. Ya tengo miedo hasta de salir de noche a sacar el cachorrito a la calle”, relató con visible angustia.
Durante la movilización también hubo fuertes cuestionamientos al funcionamiento del sistema judicial y a la dirigencia política. Para varios vecinos,” el problema excede la labor policial y requiere decisiones de fondo para terminar con la sensación de impunidad que, según afirman, alienta la reiteración de los delitos.”
Uno de los participantes resumió ese sentimiento al señalar que “el problema no es solamente la policía. Creo que hay que reclamarle también a la Justicia y al poder político. La delincuencia está en todo Mar del Plata y en toda la provincia de Buenos Aires. Los delincuentes entran por una puerta, salen por la otra y vuelven a robar. Hay motos robadas todos los días y pareciera que existen intereses que impiden solucionar el problema”.
La concentración concluyó sin incidentes, aunque con un mensaje contundente: los vecinos aseguran que seguirán organizándose y visibilizando el reclamo hasta que la inseguridad deje de ser una constante. Mientras tanto, sostienen que “el miedo se ha instalado en la vida cotidiana y que, para muchos marplatenses, caminar por las calles de la ciudad ya dejó de ser una actividad tranquila para convertirse en una preocupación permanente.”
