“Vendimos todo”: La fiebre mundialista trajo alivio a los bolsillos de los manteros de Luro

Vendedores ambulantes de la avenida Luro coinciden en que los sufridos triunfos disparó la venta de banderas y cornetas como en ningún otro partido del Mundial. Sin embargo, el festejo también dejó una cara amarga de robos y motos que, según denuncian, espantaron a las familias que compraban.

Según coinciden los vendedores ambulantes de Luro, fueron las mejores jornadas de ventas de todo el Mundial. Entre banderas, cornetas y camisetas, los manteros del centro marplatense tuvieron un respiro, en un mundial que, con respecto a ventas, venia “flojo”.

Quela, trabaja en la esquina de Luro e Independencia hace años, y notó la diferencia con los partidos anteriores. “Fue increíble, el único que se vendió bien. Había mucha gente en la calle”, relató la vendedora, que aseguró que las banderas fueron el producto estrella, con precios que van de los 5.000 a los 10.000 pesos según el tamaño. Según su balance, tanto el debut mundialista como este último encuentro fueron los únicos que realmente movieron el mostrador callejero.

Gustavo Parrado, vendedor ambulante de la zona, coincidió en el diagnóstico y hasta lamentó no haber tenido más mercadería para ofrecer. “El anterior partido vendimos todos. Si teníamos más, vendíamos más”, contó, y precisó que sus banderas de 10.000 pesos volaron por completo: “tenía 100 y vendí las 100”, aseguró. El vendedor también adelantó que las expectativas para el próximo partido, a jugarse el sábado, son bajas por el pronóstico de lluvia y el horario del encuentro.

Banderas, cornetas y una economía de bolsillo ajustado

Ya en Luro y Catamarca, Pablo describió una demanda sostenida pese al contexto económico general. “La venta es la economía que tenemos hoy, es diferente el valor de la guita. Llevan para los nenes o cosas pequeñas, los grandes compran menos”, explicó el vendedor, que ofrece desde banderas chicas de 5.000 pesos hasta las más grandes, de 25.000, pensadas para adaptarse a distintos bolsillos. Según su cálculo, llegó a comercializar unas 120 banderas durante el festejo.

Darío López, otro de los manteros sobre la misma cuadra, también celebró el nivel de ventas, aunque remarcó que la abundancia de vendedores en la calle achicó la torta. “Había muchos vendedores, como nunca, que necesitan un mango”, señaló. Entre cornetas de 3.000 y 5.000 pesos y banderas de hasta 10.000, López también agotó su stock esa tarde.

La otra cara: motos, robos y clientes que se van

El festejo, sin embargo, no estuvo exento de tensión. Varios de los vendedores consultados apuntaron contra el descontrol generado por motociclistas que generaron un clima de inseguridad que terminó espantando a buena parte del público familiar. “Vinieron las motos y se afanaron mal, hasta a mí me afanaron”, denunció Pablo, que además contó que intentó advertir a las familias presentes sobre el riesgo: “les decía que no se acerquen. Las familias son las que compran, las motos no compran”.

Entran todos por Luro, muchas motos, más que el ruido lo peligroso“, aportó López, aunque aclaró que a los vendedores ambulantes de la zona “nos respetan bastante” y que los robos pueden originarse en cualquier sector, no únicamente entre los motociclistas.

Con la Selección ya clasificada a cuartos de final, los vendedores de Luro miran con cautela el próximo desafío. El horario nocturno y el pronóstico de lluvia jugarán en contra de una nueva jornada de ventas extraordinarias, pero nada quita, que de seguir la ascensión de la Argentina en el mundial los manteros puedan replicar su éxito.