Cinco de los futbolistas de Suiza fueron formados en sus inicios por Facundo Alvanezzi

El formador deportivo marplatense, Facundo Alvanezzi, trabajó durante casi once años en las divisiones formativas del FC Basilea y fue parte del crecimiento de futbolistas que hoy defienden la camiseta de Suiza. Antes del duelo con Argentina, destacó el modelo de desarrollo de la Federación Suiza y advirtió que el seleccionado de Lionel Scaloni deberá afrontar “un partido muy complejo”.

Mientras Argentina se prepara para afrontar uno de los compromisos más exigentes del Mundial 2026 frente a Suiza, hay un argentino que observa ese enfrentamiento con sentimientos encontrados. Se trata de Facundo Alvanezzi, formador deportivo que durante casi once años trabajó en las divisiones juveniles del FC Basilea y tuvo el privilegio de acompañar el crecimiento de varios de los futbolistas que hoy representan al seleccionado helvético.

Desde su experiencia en Europa, Alvanezzi aseguró que ver a aquellos adolescentes convertirse en protagonistas de una Copa del Mundo representa una enorme satisfacción personal y profesional.

Alvanezzi recordó que durante su paso por el Basilea trabajó durante cuatro y hasta cinco años con jugadores como Granit Xhaka, Breel Embolo, Cedric Itten, Noah Okafor y Eric Comert, todos integrantes de la actual selección Suiza y que hoy sostiene el gran presente del fútbol suizo.”

El entrenador explicó que la mayoría de esos futbolistas llegaron a las divisiones inferiores siendo adolescentes y que tuvo la oportunidad de acompañarlos desde los 14 o 15 años hasta su consolidación en categorías superiores.

Según relató, muchos de ellos provienen de familias inmigrantes que posteriormente obtuvieron la nacionalidad suiza, una característica que, lejos de representar una dificultad, terminó enriqueciendo al fútbol de ese país gracias a una política deportiva inclusiva y planificada.

Para el formador argentino, mantener contacto permanente con esos jugadores constituye uno de los mayores orgullos de su carrera. Incluso reveló que, antes del partido frente a Argentina, recibió mensajes de varios de ellos y también del presidente de la Federación Suiza, Peter Knaebel, dirigente y exfutbolista alemán que años atrás lo convocó para incorporarse al proyecto formativo del Basilea.

Detrás del crecimiento futbolístico de Suiza existe una planificación sostenida

Lejos de mostrarse sorprendido por la actualidad del seleccionado europeo, Alvanezzi sostuvo que el presente responde a un proceso iniciado hace más de dos décadas.

En ese sentido, afirmó que “muchas veces existe un profundo desconocimiento sobre el trabajo que desarrolla la Federación Suiza, ya que suele asociarse al país únicamente con deportes de invierno como el esquí, el snowboard o el hockey sobre hielo”.

Sin embargo, explicó que detrás del crecimiento futbolístico existe una planificación sostenida, una inversión permanente en infraestructura y una política de formación que considera ejemplar.

El formador aseguró que “la Federación Suiza es una de las organizaciones pioneras en el desarrollo del juego, la formación de futbolistas y, especialmente, de formadores. Al ser un país pequeño no pueden darse el lujo de desperdiciar ningún talento y por eso trabajan cada detalle con un nivel de excelencia extraordinario”, sostuvo.

Alvanezzi remarcó además que el modelo suizo terminó convirtiéndose en una referencia para varias de las federaciones más importantes del continente europeo.

Recordó que durante los años en que trabajó en Basilea era habitual recibir delegaciones técnicas provenientes de Austria, Holanda, Noruega, Suecia, Islandia, Alemania y Francia interesadas en conocer de cerca la metodología de entrenamiento y la estructura de captación de talentos.

Según explicó “numerosas federaciones europeas viajaban hasta Basilea para observar cómo se desarrollaban los entrenamientos y cómo se formaban los jóvenes futbolistas”. Para Alvanezzi “ese reconocimiento internacional confirma que el modelo suizo se transformó en un verdadero ejemplo dentro del fútbol europeo.”

El formador deportivo sostuvo que precisamente “esa continuidad metodológica explica por qué Suiza dejó de ser una selección ocasional para transformarse en un participante habitual de las grandes competencias internacionales”.

A su entender, ya no resulta extraño verla disputar fases decisivas de los Mundiales ni competir de igual a igual frente a las principales potencias.

El compromiso deportivo de Argentina ante Suiza no será sencillo

Con vistas al choque frente a Argentina, el entrenador fue claro al afirmar que el conjunto dirigido por Lionel Scaloni no tendrá un compromiso sencillo.

Alvanezzi consideró que “Suiza posee una estructura táctica muy sólida, futbolistas físicamente poderosos y una enorme capacidad para modificar rápidamente sus sistemas de juego durante un mismo partido, aspectos que muchas veces pasan inadvertidos para el espectador común.”

En ese sentido recordó la actuación del seleccionado europeo frente a Colombia, encuentro en el que, según su análisis, Suiza nunca fue superada claramente y terminó resolviendo la clasificación desde la definición por penales.

El entrenador explicó que ese comportamiento competitivo refleja años de trabajo colectivo y una preparación táctica de altísimo nivel.

Al mismo tiempo, analizó el presente del seleccionado argentino y consideró que “el campeón del mundo atraviesa una etapa distinta respecto de la obtenida en Qatar”.

Según su mirada “Argentina ya no tiene el ritmo vertiginoso que mostró hace cuatro años, producto del desgaste lógico que acumulan varios de sus futbolistas, aunque conserva una fortaleza emocional única para reaccionar en los momentos decisivos de los partidos.”

Para Alvanezzi “esa capacidad de respuesta anímica sigue siendo una de las grandes virtudes del equipo nacional, aunque advirtió que frente a Suiza no podrá conceder ventajas”.

El formador señaló que Argentina deberá mantenerse concentrada durante los noventa minutos, evitar regalar espacios y aprovechar cada situación de gol que logre construir.

“Hoy Argentina ha distribuido el gol entre distintas líneas de equipo”

Asimismo destacó que “uno de los aspectos más positivos del seleccionado argentino en este Mundial ha sido la distribución del gol entre distintas líneas del equipo”.

Consideró que el hecho de que defensores y mediocampistas también conviertan permite no depender exclusivamente de Lionel Messi y convierte al conjunto nacional en un rival mucho más imprevisible.

El entrenador sostuvo que “mientras Argentina continúe encontrando goles desde diferentes sectores del campo tendrá mayores posibilidades de avanzar, aunque insistió en que frente a Suiza será necesario realizar un esfuerzo colectivo muy importante para imponerse.”

Consultado sobre los principales candidatos al título, Alvanezzi expresó su deseo de que la final enfrente a Argentina y España.

Explicó que “ambos seleccionados comparten una misma concepción futbolística basada en la posesión, la técnica y la libertad creativa de sus jugadores, una identidad que, según recordó, tiene profundas raíces en el fútbol argentino desarrollado durante la etapa de César Luis Menotti”.

Reflexión sobre la evolución táctica del fútbol moderno

Finalmente, también dejó una reflexión sobre la evolución táctica del fútbol moderno y sostuvo que muchas selecciones europeas poseen un enorme potencial ofensivo, aunque presentan debilidades defensivas que hoy pasan inadvertidas por la escasez de grandes especialistas en el uno contra uno.

Para Alvanezzi “el fútbol necesita volver a estimular el desequilibrio individual”. Afirmó que su objetivo en los próximos años será “enseñar nuevamente el valor del gambeteador, del futbolista capaz de superar rivales y generar superioridad”.  No obstante, aclaró que “ningún equipo puede aspirar a ser campeón si antes no aprende a defender correctamente, porque ‘para jugar muy bien al fútbol primero hay que defender muy bien’.”

Con casi toda una vida dedicada a la formación, Facundo Alvanezzi observa el presente de sus antiguos dirigidos con legítimo orgullo. Su historia demuestra que detrás de cada figura mundial existe un largo proceso silencioso, sostenido por entrenadores que acompañan el crecimiento de los jóvenes mucho antes de que lleguen a la élite. Y mientras Argentina y Suiza se preparan para escribir un nuevo capítulo mundialista, el formador argentino tendrá el corazón dividido entre el país que lo vio nacer y aquellos futbolistas a los que ayudó a construir desde la adolescencia.