El concejal de Unión por la Patria, Diego Garcia, habló con el Retrato sobre la nueva Tasa de Alumbrado Público, que ya llega en las boletas de luz de julio bajo un nombre que, según denuncia, confunde al vecino. El municipio proyecta recaudar $16.500 millones este año.
Este mes de julio, los vecinos de Mar del Plata empezarán a ver un nuevo concepto en sus facturas de energía eléctrica llamado “Ley 10.740”. Nombre que corresponde a la Tasa de Alumbrado Público, creada este año por el municipio para financiar el recambio de luminarias del distrito, que ya había sido reglamentada semanas atrás mediante el decreto 932/2026. El Retrato habló con el concejal Diego García, de Unión por la Patria, quien votó en contra de la iniciativa en el Concejo Deliberante y hoy reclama que el Ejecutivo transparente cómo y a quién le cobra.
Una tasa que no dice su nombre
Para García, que el tributo figure como “Ley 10.740” no es casualidad: “Se le está ocultando a los vecinos, en el medio de que aumentó la luz, y pasa desapercibido, para que nadie pague un costo político”. El edil sostuvo que la maniobra se repite con otros tributos, como la tasa de seguridad e higiene que Camuzzi factura por el traslado de su propia red de gas, y que, según remarcó, termina recayendo sobre el bolsillo del usuario en lugar de la empresa prestadora.
La tasa reemplazó a un componente que antes estaba incluido en la Tasa de Servicios Urbanos (TSU), pero según García esa reducción no se ve reflejada. “Si vos modificás el coeficiente de la tasa de alumbrado en la TSU, la tasa de servicios urbanos debería venir con menor importe”, explicó, y agregó que en las boletas el aumento coincidió exactamente con la variación del IPC, sin ningún descuento adicional o la resta de la tasa.
Para el concejal, el esquema recuerda a lo ocurrido con la Tasa de Mantenimiento y Mejorado de la Red Vial, aprobada con el mismo argumento de descontarse de la TSU. “Fue el mismo argumento, la TSU no paró nunca de aumentar y la tasa vial te la cobran aparte, y pagás cada vez más”, señaló
El municipio, por su parte, había señalado en las últimas semanas que los contribuyentes que abonaron la TSU de manera anualizada quedaron eximidos del pago adicional, y que quienes detecten inconsistencias pueden reclamar ante la Agencia de Recaudación Municipal.
Por manzana, no por cuadra
Durante el debate legislativo, el Ejecutivo había explicado que el monto dependería de las luminarias existentes en la cuadra del inmueble. Sin embargo, al reglamentarse la ordenanza, el criterio pasó a computar las luminarias por manzana, lo que en la práctica eleva el monto que termina pagando cada vecino. “Pueden haber una cuadra sin luz, pero si todo el resto de la manzana tiene el número suficiente igual toca pagar”
Desde ese punto, Garcia remarcó la falta de escalas del tributo: “Paga lo mismo un vecino que vive en Playa Grande que un vecino que vive en José Hernández”, cuestionó, y agregó que hay tramos enteros de calles, mencionó el caso de Granados, entre San Francisco de Asís y Scaglia, donde ninguna de las luminarias funciona pese a que el vecino pagará igual paga el monto máximo.
Por otro lado, la presidenta del bloque, la concejala Mariana Cuesta, había cuestionado semanas atrás que en un mismo terreno con varias viviendas y distintos medidores, el municipio cobre la tasa tantas veces como medidores existan, en lugar de una sola vez por titularidad de dominio como ocurría antes con la TSU.
Quién controla y qué pasa con las luminarias que no funcionan
Consultado sobre a quién le corresponde reclamar por una mala facturación, García señaló al Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (EMVIAL) como el organismo responsable del relevamiento de luminarias. El concejal cuestionó, sin embargo, que hasta el momento no se haya realizado un relevamiento exhaustivo del estado real de la red antes de aplicar el cobro y pidió que la discusión se dé en paralelo a una mejora efectiva del servicio, sobre todo en barrios periféricos con déficit de infraestructura básica.
Desde Unión por la Patria ya presentaron un proyecto de comunicación pidiendo información oficial sobre los criterios de liquidación, un pedido de reintegro para los sectores que consideran indebidamente alcanzados, y la modificación de la denominación en la factura para que figure explícitamente como “Tasa por Alumbrado Público”. El municipio no modificó hasta el momento la denominación cuestionada por la oposición.
Qué puede hacer el vecino
Los contribuyentes que quieran verificar el cálculo aplicado en su factura pueden acercarse a la Agencia de Recaudación Municipal para confirmar si corresponde alguna exención, vigente para baldíos sin medidor, beneficiarios de la Tarifa Eléctrica de Interés Social, zonas rurales y sectores sin conexión regular al servicio, o si el monto liquidado coincide con la cantidad real de luminarias del sector.
