La conducción de Pablo Santín informó que las reservas para el receso invernal, que se extenderá del 20 al 31 de julio, al cierre del Mundial, no superan el 25% en la hotelería y la gastronomía marplatense, y atribuyó el escaso movimiento turístico a la caída del poder adquisitivo y el consumo. El contexto actual ya provocó el cierre de unos 40 establecimientos y la pérdida de más de 400 puestos de trabajo en los últimos dos meses.
De cara a las vacaciones de invierno, que en la provincia de Buenos Aires se extenderán del 20 al 31 de julio, un día después de la final del Mundial, UTHGRA Mar del Plata informó que las expectativas en el sector hotelero y gastronómico son “muy bajas”. Las reservas, advirtió la conducción de Pablo Santín, no superan por el momento el 25%.
“Todos queremos que Mar del Plata tenga unas muy buenas vacaciones de invierno. Ojalá la ciudad se llene de turistas, porque eso significa más trabajo para nuestros compañeros y compañeras. Pero si miramos lo que pasó en los últimos fines de semana largos y ahora vemos que las reservas apenas superan el 25%, es difícil ilusionarse. Los números son muy bajos, aunque esperamos que crezcan un poco, pero nos preocupa mucho porque afecta de lleno a nuestra actividad”, reflexiona Santín.
El diagnóstico se apoya en el comportamiento reciente de varios fines de semana largos, durante los cuales la ocupación hotelera osciló entre el 35% y el 45% y el consumo mostró una retracción similar. El Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes, fue, según la conducción gremial, “por demás flojo”: la ocupación apenas alcanzó el 35% y, de acuerdo con cifras del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC), llegaron a la ciudad menos de 58.000 turistas. El propio organismo municipal, de todos modos, había destacado en su balance oficial una mejora interanual en arribos y en ocupación respecto del mismo feriado de 2025, una lectura que se contrapuso a la valoración del sindicato.
La retracción del gasto
Desde el gremio remarcaron, además, que el problema no pasa unicamente por la cantidad de visitantes, si no que se traslada al nivel de gasto. “La gente hace un esfuerzo enorme para viajar y cuida cada peso. Sale menos a comer, consume lo justo y hasta acorta la estadía. Eso repercute directamente en el trabajo en la hotelería y la gastronomía, porque son actividades que viven en gran parte del turismo”, señaló Santín.
Pese al panorama, Santín insistió en el potencial de la ciudad como destino. “Mar del Plata tiene todo para ofrecer, incluso en temporada baja. Pero hace falta seguir promocionándola y, sobre todo, que la gente vuelva a tener poder adquisitivo para poder viajar o hacerse una escapada”, expresó.
Qué pasa con el trabajo
En los últimos 60 días cerraron al menos 40 establecimientos hoteleros y gastronómicos en la ciudad, con una pérdida estimada de más de 400 puestos de trabajo. “No queremos que esa lista siga creciendo. Cada hotel o restaurante que baja la persiana significa familias que se quedan sin ingresos”, remarcó el secretario general.
“Necesitamos urgente que el Gobierno se despierte y entienda que el turismo genera trabajo. Todavía estamos a tiempo de cambiar esta realidad, pero hacen falta decisiones para que la gente vuelva a viajar y consumir. No queremos perder una sola fuente de trabajo más” concluyó el dirigente.
