El gobierno de Axel Kicillof ofreció un 2,5% de aumento para julio, cobrable en agosto, pero los gremios lo rechazaron por insuficiente. La negociación quedó en cuarto intermedio hasta el lunes, en medio del reclamo docente contra la violencia escolar.
El gobierno bonaerense retomó la negociación paritaria con los gremios docentes, una semana después de un paro que tuvo un 95% de acatamiento provincial y su réplica en las escuelas de Mar del Plata. La oferta que llevó la administración de Axel Kicillof fue de un aumento del 2,5% para los sueldos de julio, que además recién se cobraría con los haberes de agosto. El Frente de Unidad Docente Bonaerense, que integran Suteba, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), la Unión Docente de Buenos Aires (Udocba), los técnicos de AMET y los privados de Sadop, rechazó la propuesta por insuficiente y ni siquiera la puso a consideración de las bases. La reunión pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes, sin que el Gobierno confirmara todavía una nueva oferta.
Un aumento que no alcanza a la inflación
Con la oferta rechazada, el incremento acumulado en lo que va del año quedó en 9,3%, mientras que la inflación llegó a 14,7% entre enero y mayo, según el último dato del INDEC. Liliana Olivera, presidenta de la FEB, había anticipado en la previa del paro que “empatarle a la inflación es perder”, ya que en mayo el índice general fue del 2,1%, pero el de alimentos trepó al 2,5% y el de servicios al 2,6%. La dirigente también había advertido sobre el impacto que la pérdida del poder adquisitivo genera en la economía cotidiana de cada docente.
El último acuerdo salarial, sellado en marzo, había otorgado un 5% para ese mes y un 2,5% para abril, ambos sobre la base de enero, además de un bono no remunerativo para compensar el recorte del Fondo Nacional de Incentivo Docente.
Un paro histórico y un reclamo que crece
El paro del martes 30 de junio fue, según los propios gremios, la primera medida de fuerza de alcance puramente provincial en los seis años de gestión de Kicillof. Olivera remarcó que “el grado de adhesión demuestra que el paro docente es contundente en toda la provincia”, y explicó que la protesta respondió tanto al reclamo salarial como a los episodios de violencia en las escuelas.
En ese sentido, la dirigente cuestionó el clima que atraviesan las aulas y describió una seguidilla de hechos graves registrados en distintos distritos en las últimas semanas, al advertir que ningún otro trabajador soporta agresiones similares en su lugar de trabajo.
La violencia, otra vez en la mesa de negociación
El FUDB volvió a poner sobre la mesa el reclamo por hechos de violencia que “ingresan a las escuelas”, y exigió la implementación efectiva del Acuerdo Paritario de Resguardo y Reparación, además de nuevas políticas estatales que alcancen tanto a las escuelas de gestión estatal como a las privadas.
A la salida de la reunión, el Frente también planteó su rechazo a la reforma previsional impulsada por el Gobierno nacional, que, según advirtió, podría afectar a los jubilados del IPS, reclamó que el IOMA garantice las prestaciones médicas para los docentes bonaerenses y solicitó la convocatoria a la Comisión de Salud para tratar el régimen de licencias.
“Esperamos una pronta convocatoria a paritaria a fin de que haya una solución efectiva”, cerraron desde el FUDB en su comunicado.
