Jowen Cerezuela, un empresario marplatense que desafía la lógica del comercio argentino

Mientras numerosos comercios bajan sus persianas y la caída del consumo continúa siendo una de las mayores preocupaciones del sector, Jowen Cerezuela, fundador de El Original Sabores Balcarceños, decidió hacer exactamente lo contrario: abrir un nuevo local en la Ciudad de Buenos Aires.

La apuesta comenzó el 1° de mayo, con la inauguración de un local en Villa Crespo, una experiencia que, según asegura, ya superó las expectativas y confirmó una idea que venía madurando desde hacía años: el verdadero problema para crecer no siempre está donde la mayoría cree.

En plena crisis de consumo abrimos un local en CABA y los resultados fueron mejores de lo esperado”, resume el empresario.

Lejos de imaginar que Buenos Aires representaría un costo mayor, Cerezuela asegura que la realidad fue exactamente la inversa.

Yo tenía miedo por el valor de los alquileres, pero descubrí que es más barato alquilar un local en pleno Palermo que sobre la calle Rivadavia de Mar del Plata. Me parece una locura si uno compara la facturación potencial de un lugar y otro.”

Durante los primeros dos meses, el emprendimiento logró consolidar una clientela propia, integrada tanto por quienes ya conocían el tradicional postre balcarceño como por nuevos consumidores que descubrieron el producto por primera vez.

“Muchísima gente grande nos dice que volvió a encontrar el verdadero postre de antes. Hay clientes que en apenas dos meses ya compraron cuatro veces.”

Toda la producción continúa realizándose en Mar del Plata, desde donde cada quince días se envían productos frescos congelados hacia la Capital Federal, manteniendo el control de calidad que caracteriza a la marca. El buen desempeño del primer local ya impulsa nuevos proyectos de expansión hacia Belgrano, San Isidro y la zona sur del conurbano bonaerense.

Los números detrás de la crisis

Para Cerezuela, la situación que atraviesa el comercio argentino no puede explicarse únicamente por la caída del consumo.

Considera que muchos cierres responden a una combinación de estructuras de costos difíciles de sostener, alquileres elevados y decisiones financieras equivocadas. “La diferencia entre sobrevivir y desaparecer muchas veces está en hacer bien los números.”

Recuerda que, tras las elecciones presidenciales de 2023, tomó la decisión de cancelar rápidamente todas sus deudas porque entendía que la inflación podía bajar, pero que el costo financiero seguiría siendo elevado.

“Muchos comerciantes siguieron tomando créditos. Tal vez el negocio les daba un resultado operativo positivo, pero financieramente estaban perdiendo plata. Ese error termina fundiendo cualquier empresa.”

Las plataformas de venta, bajo la lupa

Uno de los puntos donde Cerezuela es más crítico tiene que ver con el creciente protagonismo de las plataformas de delivery y venta online.

Según explica, numerosos comercios construyen hoy gran parte de sus ventas sobre esos sistemas sin analizar cuánto resignan en rentabilidad.

“Veo muchos negocios basando prácticamente todas sus ventas en estas plataformas sin hacer números. Cuando analizás las comisiones, representan una tajada tan grande como la del propio aparato del Estado.”

Para el empresario, esa dependencia termina debilitando la sustentabilidad de muchos emprendimientos. “Después vemos negocios que cierran cuando llega el momento de renovar el contrato de alquiler y creemos que fue solamente por la baja del consumo. En realidad, durante años fueron perdiendo rentabilidad sin darse cuenta.”

Por esa razón, El Original Sabores Balcarceños decidió no trabajar con plataformas de delivery ni promociones bancarias, privilegiando la venta directa, descuentos por pago en efectivo y beneficios exclusivos para clientes habituales.

“Todo está ligado con todo”

Más allá de los números, Cerezuela sostiene que el comercio argentino enfrenta un problema estructural. “Todo está ligado con todo. El comerciante arriesga su capital, el empleado trabaja todos los días y, al final, quienes terminan siendo los verdaderos ganadores de esta crisis son los distintos niveles del Estado, los intermediarios —como las plataformas— y quienes dicen representar al trabajador.”

Aclara que jamás considera al salario como un gasto y que en su empresa los sueldos siempre se pagan en término.

“Es de una bajeza extrema no pagarle al empleado. Nosotros nunca dejamos de cumplir.”

Su cuestionamiento apunta, en cambio, a la elevada carga impositiva y gremial que, entiende, termina reduciendo el poder adquisitivo del trabajador y afectando el consumo.

Un cambio de paradigma

Para Cerezuela, el contexto actual obliga a replantear la forma de hacer comercio. “Hay muchos cambios de paradigma en las sociedades actualmente.”

Entiende que hoy no alcanza con ofrecer un buen producto. “Cambió la forma de consumir, de vender y de relacionarse con los clientes. Quien no entienda esos cambios difícilmente pueda sostener un negocio en el tiempo.”

Con esa mirada, asegura que el desembarco en la Ciudad de Buenos Aires es apenas el comienzo de un plan de crecimiento que buscará consolidar la presencia de la marca fuera de Mar del Plata.

Y concluye con una definición que resume su visión sobre el presente del comercio argentino: “Hoy no alcanza con trabajar mucho. Hay que saber administrar, entender los costos y animarse a cambiar cuando el mercado cambia. Ahí está la diferencia entre crecer o desaparecer.”