Juan Carlos Gutiérrez, de 46 años, cayó al mar el martes desde el pesquero marplatense “Luca Mario” frente a Puerto Deseado. Cuatro días después, la búsqueda sigue sin resultados y el gremio denunció que ignoraron alertas de mal tiempo.
La búsqueda de Juan Carlos Gutiérrez, el marinero de 46 años que cayó al mar el martes desde el buque congelador “Luca Mario”, continúa este sábado, cuatro días después, sin resultados en aguas del Atlántico Sur. Gutiérrez, oriundo de Empedrado, Corrientes, se desempeñaba en tareas de cubierta en el pesquero perteneciente al Grupo Solimeno, con sede en Mar del Plata, cuando una ola arrastró al agua a tres tripulantes durante un fuerte temporal. Dos lograron sujetarse de la red y fueron rescatados por sus compañeros, pero Gutiérrez fue arrastrado por la corriente y desde entonces no se conoce su paradero. El operativo, coordinado por la Prefectura Naval Argentina bajo el caso SAR N° 13/26 KSPD, combina rastrillaje aéreo y naval en una zona ubicada a unos 268 kilómetros de la costa.
Cómo fue la caída
El siniestro ocurrió el martes alrededor de las 18:30, cuando la tripulación del Luca Mario realizaba el virado de las redes en plena faena. Según pudo reconstruirse, se cortó de forma intempestiva la retenida de popa, y el desprendimiento del aparejo arrastró al mar a tres tripulantes que se encontraban en el sector. Dos pudieron sujetarse de la red y fueron rescatados con vida por sus propios compañeros; Gutiérrez, en cambio, fue arrastrado por la corriente marina.
El hecho se produjo en medio de un temporal, a unas 145 millas náuticas (268 kilómetros) de Puerto Deseado. Fue el propio capitán del buque quien dio aviso a los centros de gestión costera, lo que activó de inmediato el protocolo de hombre al agua y el operativo de búsqueda y rescate de la Prefectura Naval Argentina.
Un operativo que no da resultados
Desde el momento del accidente, el Subcentro Coordinador SAR Puerto Deseado coordina las tareas bajo el caso SAR N° 13/26 KSPD, con un despliegue que combina medios aéreos y navales. El jueves, el avión PA-25 de la Prefectura, que despegó desde la Estación Aérea de Comodoro Rivadavia, rastrilló unas 870 millas náuticas sobre la zona de búsqueda, mientras en la superficie cinco buques, entre ellos el propio Luca Mario, recorren distintos cuadrantes definidos por los especialistas en rescate.
Las condiciones climáticas mejoraron respecto del día del accidente, la Prefectura reportó vientos de 15 nudos del oeste y olas de 1,8 metros de altura promedio, con una temperatura del agua cercana a los 7°. Pese a la mejora, el paso de las horas reduce las chances de encontrar con vida al tripulante.
El Somu denuncia que se ignoraron las alertas
El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) cuestionó duramente que los capitanes hicieran caso omiso a la recomendación de Prefectura de resguardarse por el temporal y decidieran seguir pescando, algo que el gremio calificó como “despreciando así el valor de la vida”. El sindicato remarcó además que la actividad pesquera es considerada una de las más riesgosas del mundo, aunque sostuvo que, de respetarse los protocolos vigentes, “todos estos siniestros pueden evitarse”, y reclamó que se investiguen las responsabilidades penales del comando del buque.
El reclamo de la familia
A la denuncia gremial se sumó el testimonio de Luisa Torres, esposa de Gutiérrez, quien apuntó contra los capitanes del buque. “Él me dijo que el día no estaba favorable para trabajar”, relató, y contó que su marido le había enviado fotos del temporal minutos antes del accidente.
Torres también cuestionó la falta de contención institucional: contó que se enteró de la desaparición de su marido por una hermana y por las redes sociales, y que recién esa noche la empresa armadora Solimeno se comunicó con ella para confirmarle la identidad del tripulante desaparecido. Según contó, ninguna autoridad gremial, gubernamental ni de la fuerza de seguridad se contactó con la familia desde el momento del hecho.
Mientras el operativo continúa sin resultados, la familia de Gutiérrez inició una colecta solidaria para poder viajar desde Corrientes hasta Mar del Plata y acompañar de cerca las tareas de búsqueda, en momentos en que todavía no se define cuánto tiempo más se sostendrá el rastrillaje en el Atlántico Sur.
