Mientras la Selección Argentina mantiene el foco puesto en el desafío inmediato del Mundial, puertas adentro de la Asociación del Fútbol Argentino ya comenzó a tomar forma otro objetivo estratégico: la renovación del contrato de Lionel Scaloni. El vínculo del entrenador finaliza a fines de este año, aunque todo indica que la intención de ambas partes es extenderlo por cuatro temporadas más, hasta diciembre de 2030, para completar un nuevo ciclo mundialista.
Las conversaciones fueron impulsadas por el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, quien lideró las primeras negociaciones antes del viaje de la delegación a Estados Unidos. Luego será el turno de representantes y abogados de avanzar sobre los aspectos contractuales, aunque el mensaje político ya está claro: la dirigencia pretende sostener un proyecto que transformó a la Selección en la referencia del fútbol mundial.
El optimismo también quedó reflejado en una aparición pública de Tapia durante un homenaje a los campeones del mundo de 1986 en Miami. Consultado sobre la continuidad del entrenador, el dirigente respondió con una frase que alimentó las expectativas: “Preguntale a él. Seguramente juntos”, deslizó, dejando entrever que existe sintonía para alcanzar un acuerdo.
Scaloni, por su parte, atraviesa un presente de plena comodidad tanto en lo profesional como en lo personal. Su identificación con el predio de Ezeiza, donde inició su camino como futbolista en las selecciones juveniles, y la relación de confianza que construyó con Tapia aparecen como factores determinantes para la continuidad.
La eventual renovación también consolidaría un proceso que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del fútbol argentino. Bajo la conducción de Scaloni, la Selección conquistó el Mundial de Qatar 2022, obtuvo dos Copas América y encabezó una profunda renovación generacional que permitió la consolidación de futbolistas como Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Rodrigo De Paul, mientras nuevas figuras como Nico Paz y Valentín Barco comienzan a ganar espacio.
De todos modos, desde el entorno de la Selección aclaran que la firma del nuevo contrato no será inmediata. La prioridad absoluta sigue siendo el Mundial y el objetivo de volver a pelear por el título. Recién una vez finalizada la competencia llegará el momento de formalizar una continuidad que, hoy, aparece cada vez más encaminada.
