Detuvieron a Mauricio “El Gordo Maury” Ríos, concesionario del balneario Ibiza

El empresario Mauricio Damián Ríos, conocido públicamente como “El Gordo Maury” y actual explotador del balneario Ibiza, en el complejo de Punta Mogotes, fue detenido este martes durante un amplio operativo encabezado por la Policía Federal Argentina (PFA), en el marco de una investigación que lleva adelante la Justicia Federal tras efectivizar la orden emanada del Juzgado Federal por parte de la fiscal Laura Mazzaferri y del Santiago Inchausti. En la ocasión también fue apresado una persona que trabaja junto a el que se conocería como Paul.

La medida fue ordenada por el juez federal Santiago Inchausti, a pedido de la fiscal Laura Mazzaferri, y se concretó durante una serie de siete allanamientos realizados en distintos domicilios. Ríos que fue apresado en una clínica marplatense, lugar donde se habia internado para someterse a una intervenciòn quirùrgica,  quedó inmediatamente a disposición de la Justicia. En el procedimiento también fue aprehendido otro hombre que integraría su círculo de confianza y cuya situación procesal será definida en las próximas horas.

El empresario enfrenta una serie de graves imputaciones por los delitos de encubrimiento agravado, falsificación y uso de documento falsificado y supresión de numeración registral, cargos por los que deberá comparecer en los próximos días ante el magistrado para la audiencia de formalización de la investigación. En esa instancia, tanto Ríos como el otro detenido podrán decidir si prestan declaración indagatoria o hacen uso de su derecho a guardar silencio.

La detención de Rios  vuelve a colocar en el centro de la escena a un empresario que desde hace años protagoniza distintas polémicas en la ciudad. Ríos es el actual responsable de la explotación del balneario Ibiza, ubicado en Punta Mogotes, concesión que logró mantener pese a las reiteradas denuncias y cuestionamientos que se formularon en torno a su continuidad al frente del establecimiento.

Su permanencia en la administración del tradicional balneario fue motivo de controversias en distintas oportunidades, ya que diversas presentaciones y reclamos públicos pusieron en duda las condiciones bajo las cuales continuó desarrollando la actividad. Sin embargo, hasta el momento había logrado sostener la explotación comercial del complejo.

La investigación que derivó en su arresto, no obstante, está vinculada a una causa de competencia federal y apunta a presuntas maniobras relacionadas con documentación falsificada y la alteración de elementos identificatorios registrales, delitos considerados de especial gravedad por la legislación penal.

Fuentes judiciales señalaron que los allanamientos tuvieron como objetivo reunir pruebas documentales y otros elementos de interés para la causa, además de concretar las órdenes de detención libradas por el juzgado. Durante los procedimientos se secuestró material que ahora será sometido a peritajes y análisis por parte de los investigadores.

Con la detención ya concretada, la causa ingresa en una etapa clave. La fiscalía buscará avanzar con la producción de nuevas pruebas mientras se define la situación procesal de los imputados. En tanto, el juez Inchausti deberá resolver las medidas que correspondan una vez realizada la audiencia de formalización y evaluados los elementos reunidos durante la investigación.

El caso genera una fuerte repercusión en Mar del Plata, no solo por la figura de Ríos y su actividad empresarial vinculada a uno de los balnearios más conocidos de Punta Mogotes, sino también por el alcance de las acusaciones que ahora deberá enfrentar ante la Justicia Federal.