Bianchi afirmó que IRSA mantendrá la planta de empleados del complejo Los Gallegos

La empresa adquirió el shopping y la tienda. Según el gremio mercantil, quienes quieran continuar tienen lugar y quienes quieran retirarse tienen esa opción. El secretario general del SECZA, Guillermo Bianchi, ve con optimismo la llegada de la firma al corazón del centro marplatense.

Los Gallegos y el shopping que lleva su nombre fueron transferidos a IRSA, una de las empresas de real estate y centros comerciales más grandes del país. La operación incluyó la totalidad del complejo y, según confirmó Guillermo Bianchi, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA), la nueva conducción mantuvo toda la plantilla de trabajadores del shopping: seguridad, atención al público, estacionamiento y caja.

En diálogo con el Retrato, Bianchi detalló que la empresa trabajó en acuerdos con el personal de la tienda que optara por retirarse, y que quienes prefieran continuar tienen esa posibilidad garantizada. “Ha sido una conversación muy sana donde cada uno, con su propia historia de trabajo y de vida, está analizando cuál es el horizonte que quiere tomar”, describió el dirigente.

Nuevo formato en el horizonte

La tienda continuará operando bajo su formato habitual por un período de transición, mientras IRSA diseña el modelo que reemplazará al esquema actual. “Le van a empezar a dar un nuevo diseño a la tienda Los Gallegos. Hay que ver cuál es, no conocemos el formato final, pero sí que va a haber una inversión muy grande para darle una nueva lógica a ese centro comercial”, anticipó Bianchi.

Más allá de la operación puntual, Bianchi leyó la llegada de IRSA como una señal de confianza en el potencial del centro marplatense, en un contexto en que el corredor comercial muestra locales cerrados y actividad deprimida. “Estas empresas hacen un estudio antes de comprar semejante emprendimiento. Esto no es simplemente una operación inmobiliaria, es una operación económica, financiera y comercial de largo plazo”, remarcó.

Para el secretario general del SECZA, la inversión podría motorizar una transformación del sector, similar a la que experimentó el barrio Güemes años atrás. “Yo creo que le va a dar una nueva lógica a este sector tan importante del centro de la ciudad”, afirmó. El efecto de arrastre podría traducirse en nuevos comercios atraídos por la marca IRSA y en una revalorización de la zona, aunque también abre interrogantes sobre el impacto en los alquileres del área circundante.