Toledo les cortó el agua de los dispenser a los trabajadores y no se sabe cuándo pagarán el aguinaldo

La crisis que atraviesa la firma Supermercados Toledo suma un nuevo capítulo de preocupación para sus trabajadores. A los reiterados atrasos en el pago de salarios y la incertidumbre por el aguinaldo, ahora se agregó una situación que los representantes gremiales califican como “inadmisible”: el corte del suministro de agua potable en los dispenser instalados en las granjas avícolas de la empresa por una presunta deuda con el proveedor.

La denuncia fue realizada por Enrique “Quique” García, delegado de la Seccional Sudeste de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), quien advirtió que la situación laboral y económica de los empleados se agrava día a día y que los gremios permanecen en estado de alerta y movilización.

“El problema viene desde hace más de un mes. Toledo dejó de pagar los salarios como corresponde. El último sueldo lo abonó en tres partes: primero un 50 por ciento, después un 20 por ciento y recién varios días más tarde completó el 30 por ciento restante“, explicó García en diálogo con el Retrato.

El dirigente señaló que, junto al Sindicato de Empleados de Comercio, mantienen una serie de audiencias en el Ministerio de Trabajo para intentar encontrar una solución. Según indicó, ya se realizaron dos reuniones con representantes legales de la empresa y una nueva audiencia fue convocada para el próximo miércoles, fecha que coincide con el vencimiento del plazo legal para el pago del medio aguinaldo.

Unos 260 trabajadores afectados por el corte del agua bebible

Sin embargo, mientras continúan las negociaciones, apareció un nuevo conflicto que afecta directamente las condiciones laborales de los trabajadores rurales.

El viernes pasado les cortaron el agua potable a los trabajadores. No estamos hablando del servicio de agua corriente, sino de los dispenser con bidones que utilizan los empleados para beber durante la jornada laboral“, denunció García.

El delegado explicó que la empresa habría dejado de pagar al proveedor del servicio, motivo por el cual fueron retirados o suspendidos los dispenser en las distintas granjas.

“La mayoría de las granjas utiliza agua de pozo y en muchos casos no está potabilizada. Hace años se incorporaron los dispenser justamente porque existían problemas de contaminación en los tanques. Hoy los trabajadores se quedaron sin agua segura para consumir“, afirmó.

Según detalló, la situación afecta a unos 260 trabajadores que cumplen funciones en el área de granjas avícolas de Toledo.

“No se resolvió absolutamente nada. Nos comunicamos con Recursos Humanos y también hicieron los reclamos los compañeros del Sindicato de Comercio, pero hasta el momento siguen sin agua potable”, sostuvo.

“En las granjas está faltando de todo y no hay solución a la vista”

Durante los últimos días, García realizó un relevamiento en los distintos establecimientos productivos de la empresa, donde aseguró haber detectado otras deficiencias laborales. “Recorrimos las granjas y también el sector porcino ubicado sobre la Ruta 55. Encontramos problemas con la ropa de trabajo, los termos, las camas para los serenos, horas extras impagas, francos que no se otorgan y distintas condiciones que necesitan resolverse; y no hay una solución a la vista“, enumeró.

En paralelo, la principal preocupación sigue siendo el cumplimiento de las obligaciones salariales. El dirigente recordó que el aguinaldo debía abonarse antes del 30 de junio y advirtió que, si la empresa no regulariza la situación, podrían profundizarse las medidas gremiales.

“Esperamos que entre hoy y mañana paguen el aguinaldo. Si eso no ocurre, el miércoles vamos a evaluar junto a los trabajadores y los demás gremios qué medidas adoptar. Estamos en estado de alerta y movilización”, aseguró.

La problemática no alcanza únicamente a los trabajadores rurales. Según explicó García, el conflicto también involucra a los aproximadamente 900 empleados mercantiles que se desempeñan en la cadena de supermercados Toledo.

“Estamos trabajando en conjunto con el Sindicato de Empleados de Comercio. También acompañan otros gremios como Camioneros y Alimentación. Todos estamos preocupados por la situación“, remarcó.

Mientras esto se sucede la empresa exporta miles de pollos

Consultado sobre las causas de la crisis, el dirigente evitó realizar afirmaciones categóricas, aunque reconoció que la retracción del consumo golpeó con fuerza a la empresa.

“Uno entra hoy a los supermercados y ya no ve el movimiento que había antes. La situación económica afecta a todos. Pero también es cierto que la parte avícola sigue funcionando y continúa exportando miles de pollos por día. Por eso creemos que la empresa debería encontrar una forma de normalizar el pago de los salarios”, expresó.

García también manifestó la preocupación existente entre los propios trabajadores ante la posibilidad de que el conflicto derive en medidas más drásticas o incluso en un eventual cierre de algunas sucursales. “No queremos que los compañeros reaccionen impulsivamente porque también debemos cuidar las fuentes de trabajo. La gente está desesperada porque necesita cobrar. Hoy un trabajador del sector percibe alrededor de 900 mil pesos de bolsillo y con eso apenas alcanza para vivir”, señaló.

Finalmente, indicó que la audiencia prevista para el miércoles será determinante para conocer cuál será la respuesta de la empresa frente a los reclamos sindicales.

“Estamos acompañando a los trabajadores, pero también actuando con responsabilidad. Queremos que se paguen los salarios, el aguinaldo y que se normalicen las condiciones laborales. Lo que está pasando es muy preocupante y esperamos una respuesta concreta de Toledo”, concluyó.

Mientras tanto, crece la incertidumbre entre cientos de familias que dependen de la empresa y que esperan que las negociaciones permitan destrabar un conflicto que, lejos de resolverse, parece profundizarse con el paso de los días.