Hay frases que duran apenas unos segundos en una pantalla. Y hay otras que, por la persona que las pronuncia y por el momento en el que llegan, terminan diciendo mucho más de lo que parece. Después de la victoria por 3-1 frente a Jordania, Lionel Messi volvió a hacer lo que ya se convirtió en una costumbre: compartir en sus redes sociales un puñado de imágenes del partido. Pero esta vez, como tantas otras, fueron las palabras las que quedaron resonando.
“Una victoria más para completar la fase de grupos. Seguimos juntos…”, escribió el capitán argentino.
No fue un mensaje largo. No hizo falta. Porque esas dos palabras, “seguimos juntos”, describen mejor que cualquier análisis lo que vive la Selección Argentina con su gente desde hace años.
Juntos estuvieron en los momentos difíciles, cuando el sueño parecía escaparse una y otra vez. Juntos celebraron la Copa América, la Finalissima y la inolvidable conquista de Qatar. Y juntos vuelven a recorrer el camino de un Mundial en el que la ilusión renace con cada partido.
Hay algo que sucede cuando juega la Selección que trasciende el fútbol. Durante noventa minutos desaparecen las diferencias, las distancias y las preocupaciones. Millones de argentinos se abrazan detrás de una misma camiseta, de un mismo escudo y de un mismo capitán. En cualquier rincón del país o del mundo, la celeste y blanca vuelve a convertirse en un punto de encuentro.
Messi lo entiende como nadie. Por eso su mensaje nunca habla solamente del equipo. Habla de todos. De los que están dentro de la cancha y de los que empujan desde las tribunas, desde sus casas, desde una plaza o desde cualquier lugar donde haya una bandera argentina flameando.
La fase de grupos quedó atrás. Ahora llegan los partidos sin margen de error, donde cada paso pesa más que el anterior. Y justamente por eso el mensaje cobra todavía más fuerza. No es un pedido. Es una manera de vivir este camino.
Porque la Selección seguirá jugando con once futbolistas dentro del campo. Pero también con millones de corazones latiendo al mismo tiempo.
Y mientras Messi siga guiando el rumbo, el pueblo argentino seguirá respondiendo de la única manera que sabe hacerlo cuando juega la Albiceleste: todos juntos.
