La Selección argentina cerró una fase de grupos perfecta casi sin despeinarse, luego del triunfo 3-1 ante Jordania, y se afianza como uno de los candidatos a quedarse con el título en el Mundial 2026.
En el arranque del encuentro, la Albiceleste se hizo dueño de la pelota y, antes de los cinco minutos, tuvo su primera chance clara en los pies de Lo Celso, que definió contra el palo izquierdo del arquero, pero el línea levantó la bandera por pocos centímetros.
Giovani iba a tener su revancha. Tras un tiro libre al borde del área, soltó un zurdazo que se clavó en el ángulo, imposible para el arquero jordano, y puso el 1-0 a favor del equipo de Scaloni.
Argentina iba a seguir buscando el arco rival. Con una jugada desde la izquierda tuvo una doble chance de riesgo que terminó con una clara infracción dentro del área a Senesi que entró como un tren: Lautaro Martínez cambió penal por gol para ampliar la ventaja.
El complemento comenzó con la reacción de Jordania: tras una buena acción colectiva desde la derecha, Al-Taamari recibió un centro atrás para marcar el 2-1.
Pese al descuento, la Selección Argentina siguió manejando el ritmo del juego y puso piernas frescas en el campo de juego. El capitán, Leo Messi, tuvo su momento: con un tiro libre al borde del área, definió al ras del césped por fuera de la barrera y decretó el 3-1.
Victoria albiceleste que no solo cumple con lo soñado, sino que no permite dormirse en los laureles. Esta historia de amor continúa… ¡Vamos Argentina!
