En las últimas horas, el concejal de Acción Marplatense – Movimiento Derecho al Futuro, Gustavo Pulti, presentó un proyecto para pedir a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que suspenda los embargos bancarios, las ejecuciones fiscales y las acciones de cobro compulsivo contra las Pymes de General Pueyrredon, al considerar que la caída del consumo y las dificultades económicas ponen en riesgo la continuidad de las empresas, el empleo y la actividad productiva en Mar del Plata.
La iniciativa del exdiputado bonaerense también reclama la eliminación de intereses resarcitorios, punitorios y multas acumuladas contra los empresarios Pymes de Mar del Plata, además de la reformulación de los planes de pago caídos mediante un régimen de moratoria con plazos y tasas de financiación acordes a la situación que atraviesan los sectores comerciales, industriales, gastronómicos y hoteleros.
“ARCA debe detener ya los embargos de las cuentas corrientes para dar alivio al comercio y la industria. Los pequeños y medianos empresarios están siendo embargados por ARCA, en una situación que es muy traumática para la actividad económica que genera problemas, interrumpe la cadena de pagos y es imposible en este contexto económico”, sostuvo Pulti, que explicó que su proyecto surgió tras escuchar a comerciantes afectados por medidas de cobro.
En ese sentido, el exintendente de Mar del Plata señaló que su iniciativa también le exige al presidente Javier Milei que frene los embargos a los comerciantes y otorgue nuevos planes extendidos en el tiempo para haga posible la continuidad de las empresas que les dan trabajo a los vecinos de General Pueyrredón. “Es una buena oportunidad para que los sectores políticos se pongan de acuerdo y para que el Gobierno municipal también apoye nuestro proyecto para proteger la actividad económica”, enfatizó Pulti.
De acuerdo a lo expuesto por el concejal marplatense, la resolución será enviada al Ministerio de Economía de la Nación, a las autoridades del Congreso, a legisladores bonaerenses y a diversas entidades empresariales y productivas, entre ellas la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APyME), la Asociación Hotelera Gastronómica, el Consorcio del Parque Industrial de Mar del Plata, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Entre los fundamentos, el edil de Acción Marplatense – Movimiento Derecho al Futuro sostuvo que la propuesta busca dar respuesta al deterioro que atraviesan las Pymes por la inminente caída del consumo, el aumento de costos y las dificultades para sostener la cadena de pagos. “Las pequeñas y medianas empresas representan el 98% de las compañías empleadoras formales del país y generan aproximadamente la mitad del empleo asalariado registrado, por lo que su situación impacta de manera directa en la actividad económica y el mercado laboral”, completó Pulti.
Para respaldar el planteo, Pulti citó un relevamiento de CAME que registró una caída interanual del 1,2% en las ventas minoristas y un retroceso acumulado del 3,1% durante los primeros cinco meses del año, al tiempo que mencionó datos de la Encuesta Radar PyME, según la cual el 49,7% de las empresas registró una baja en sus ventas, el 36,6% opera con rentabilidad negativa y el 89,5% sufrió aumentos de costos durante el primer trimestre de 2026.
Además, ese informe indicó que el 53% de las pequeñas y medianas empresas padeció mayores niveles de incumplimiento de sus clientes, y que el 17,2% debió endeudarse para afrontar el pago de salarios, lo que refleja un deterioro de la cadena de pagos en distintos sectores productivos.
En última instancia, Pulti sostuvo que “resulta más eficiente y beneficioso para el Estado promover mecanismos que permitan la recuperación de las empresas antes que profundizar situaciones que puedan derivar en cierres, pérdida de empleo y una reducción de la base tributaria futura”, y vinculó la iniciativa con la situación laboral de Mar del Plata, al asegurar que más de 111.000 personas atraviesan dificultades para acceder a un trabajo suficiente, entre desocupados, subocupados y trabajadores que buscan mejorar sus ingresos.
