El sindicato del gas advierte que la industria podría volver a sufrir restricciones

Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (STIGAS) expresaron preocupación por las limitaciones que ya afectan a las estaciones de GNC y advirtieron que, de persistir las bajas temperaturas y la alta demanda, podrían repetirse interrupciones en sectores industriales para garantizar el abastecimiento residencial.

A casi un año de la crisis de gas que en julio de 2025 afectó a los usuarios de Mar del Plata, el Secretario General de STIGAS Costa Atlántica, Ezequiel Serra, advirtió que las primeras restricciones al servicio ya volvieron a manifestarse este invierno y que, de profundizarse el cuadro climático, podrían repetirse cortes en sectores industriales para preservar el suministro residencial.

La crisis de julio de 2025 obligó al municipio de General Pueyrredon a activar el Protocolo de Crisis y a suspender clases, actividades deportivas, culturales y gastronómicas durante varios días, mientras la empresa distribuidora Camuzzi Gas Pampeana desplegó un operativo de reconexión casa por casa que demandó más de 150 técnicos. La situación, calificada en su momento como inédita por la propia distribuidora, se originó por una caída de presión en la cadena de suministro, desde la producción hasta el transporte y la distribución, en medio de una demanda récord, motivada por la ola polar. De los 270.000 usuarios residenciales de la red, alrededor de 2.300 reclamos formales llegaron a registrarse en Camuzzi, aunque la cantidad de domicilios afectados habría sido mayor.

“Muchas de las advertencias siguen vigentes”

Serra remarcó que la fragilidad estructural del sistema que quedó expuesta hace un año no fue resuelta. “En estos días se cumple un año de aquellos cortes que afectaron a Mar del Plata y que dejaron en evidencia la fragilidad del sistema. Lamentablemente, muchas de las advertencias que realizamos en aquel momento siguen vigentes”, sostuvo el dirigente. Según explicó, las primeras restricciones ya alcanzan al expendio de GNC, pero advirtió que un escenario de bajas temperaturas sostenidas podría derivar en limitaciones a distintas actividades industriales con el objetivo de proteger el abastecimiento de hogares, hospitales, escuelas y otros servicios esenciales.

“Hay que planificar a largo plazo”

El gremio insistió en que la prioridad del suministro debe recaer siempre en las familias, pero cuestionó que las restricciones de emergencia se repitan año tras año sin que se resuelva el problema estructural. “El gas para las familias siempre debe ser la prioridad. Pero no podemos naturalizar que todos los inviernos tengamos que enfrentar situaciones de emergencia. El sistema necesita inversiones y obras de infraestructura que permitan acompañar el crecimiento de la demanda”, afirmó Serra. Desde STIGAS remarcaron que continúan existiendo obras estratégicas inconclusas para fortalecer la capacidad de transporte y distribución del sistema gasífero de la región, en referencia a un reclamo que el propio gremio ya había planteado en julio del año pasado, cuando denunció un proceso de desinversión por parte de Camuzzi en pleno desarrollo de la crisis.

Serra reiteró que las restricciones al GNC observadas en los últimos días constituyen una señal de alerta que no debería minimizarse. “Hoy vemos nuevamente restricciones al GNC y eso nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de planificar a largo plazo. Si las bajas temperaturas continúan, podrían implementarse restricciones en algunos sectores productivos para sostener el abastecimiento residencial, que siempre es prioritario”, agregó.

“Los trabajadores siempre damos respuesta cuando aparecen las emergencias. Pero es indispensable ejecutar las inversiones necesarias para que lo que ocurrió hace un año en Mar del Plata no vuelva a repetirse”, concluyó Serra.