Lo que comenzó como una ocurrencia familiar en una casa de Mar del Plata terminó convirtiéndose en un fenómeno viral en las redes sociales. Mariano Poidomani, un plomero marplatense con más de tres décadas de experiencia en el oficio, se transformó inesperadamente en protagonista de una curiosa historia mundialista gracias a una “bubuzela casera” fabricada con materiales simples y al alcance de cualquiera.
La iniciativa surgió a pedido de uno de sus hijos, en medio del entusiasmo que despierta cada presentación de la Selección Argentina en el Mundial de Fútbol. Con algunos elementos que tenía a mano por su trabajo, Poidomani armó en apenas unos minutos perfeccionó un artefacto capaz de reproducir el característico sonido de las famosas vuvuzelas sudafricanas.
Sin embargo, lo que parecía un entretenimiento doméstico tomó otra dimensión cuando su esposa decidió grabar un video y compartirlo en las redes sociales.“Mi hijo me mostró unos videos que estaban circulando y me preguntó si podía hacerlo. Como soy plomero y tenía todos los materiales en casa, lo armé en dos minutos. Mi señora lo grabó, lo subió a Instagram y se viralizó enseguida”, contó el marplatense.
El video comenzó a circular entre alumnas y amigas de su esposa, profesora de educación física, y rápidamente despertó el interés de cientos de personas que querían saber cómo construir el singular instrumento. “Empezaron a preguntarle cómo se hacía, qué tipo de caño llevaba, qué materiales necesitaban. Entonces decidí grabar un tutorial para que cualquiera pudiera hacerlo en su casa”, explicó.
Un invento sencillo y económico para alentar a la Selección
Aunque muchos usuarios lo felicitaron por la idea, Poidomani aclara que no se trata de un invento propio. “No lo inventé yo. Ya circulaban algunos videos, sobre todo de Brasil. Lo que hice fue adaptarlo y mostrar cómo se puede hacer de una manera muy sencilla”, señaló Mariano.
La construcción requiere apenas un caño de PVC o polipropileno de media o 3/4 de pulgada y un globo de látex. El procedimiento consiste en cortar aproximadamente 50 centímetros de caño, retirar un pequeño segmento de unos dos centímetros y colocarlo dentro del cuello del globo. Luego se incorpora el resto del caño, se asegura con cinta aisladora y se genera una especie de fuelle que produce el sonido característico.
Cuando el usuario sopla e infla el globo, el aire comienza a salir lentamente por el conducto y genera un ruido similar al de las tradicionales vuvuzelas que se hicieron famosas durante el Mundial de Sudáfrica 2010.
“Es una pavada, algo muy sencillo. Lo mejor es que mientras el globo se va desinflando sigue haciendo ruido. Además, es económico y cualquiera puede hacerlo con materiales que generalmente tiene en su casa”, explicó.
El plomero destacó que la propuesta también se convirtió en una actividad recreativa para compartir con los más chicos durante los partidos de la Selección. “Un pedacito de caño, un globo y cinta. No hay nada caro. Se puede hacer en familia y los chicos se divierten muchísimo”, comentó.
Mariano Poidomani trabaja en plomería desde los 18 años y acumula casi 35 años de trayectoria en el rubro. A sus 53 años, jamás imaginó que una simple manualidad realizada para divertir a su hijo terminaría recorriendo las redes sociales.
Mientras el video continúa sumando reproducciones y consultas, el marplatense disfruta con humor de la inesperada popularidad.“Los padres me agradecen porque los chicos están felices. Las madres, no tanto por el ruido”, bromeó entre risas.
Lo que comenzó como una simple idea para acompañar la pasión futbolera terminó convirtiéndose en un fenómeno viral que demuestra que, muchas veces, las propuestas más sencillas son las que generan mayor repercusión.
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