El fiscal Germán Vera Tapia confirmó que el conductor fue imputado por homicidio culposo agravado y lesiones culposas, pero procesado en libertad. Dijo que ingresó a la dársena a 30 km/h, una velocidad legal, y que al girar el volante el colectivo no respondió. Los peritos constataron el extremo de la dirección colgando al levantar la unidad.
El chofer del interno 173 de la línea 532 prestó declaración indagatoria este martes en la sede de los Tribunales de Mar del Plata, ante la Fiscalía de Delitos Culposos a cargo de Germán Vera Tapia. El conductor quedó en libertad. El fiscal sostuvo que la declaración fue “bastante coherente” y que, por el momento, no puede acreditar ninguna imprudencia de su parte.
Vera Tapia precisó que la carátula es homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor y lesiones culposas con los mismos agravantes. Sin embargo, aclaró que el procesado en libertad no implica el cierre de la causa: “El proceso va a seguir adelante”.
Lo que dijo el chofer
Según relató el fiscal a los medios presentes en Tribunales, el conductor afirmó que perdió el control de la unidad por una falla mecánica, no por una imprudencia propia. Declaró que al momento de ingresar a la dársena de paradas del Boulevard Peralta Ramos intentó girar el volante y el colectivo no respondió. Los testigos que viajaban dentro de la unidad corroboraron esa versión y advirtieron que el vehículo “se empezaba a tambalear” y que el chofer giraba el volante sin que el colectivo cambiara de rumbo.
La velocidad de ingreso a la dársena fue verificada en 30 km/h, dentro del límite legal. El test de alcoholemia, realizado menos de una hora después del siniestro, arrojó resultado negativo y se ordenó una extracción sanguínea cuyos resultados estarán disponibles más adelante.
El conductor pidió disculpas a las familias, aunque aclaró que entiende que no pudo hacer nada para evitar el accidente.
La dirección colgando
Un dato técnico aportado por Vera Tapia refuerza la hipótesis de la falla mecánica. Al levantar la unidad para trasladarla, el propio fiscal y los peritos presentes advirtieron que el extremo del eje de dirección estaba colgando. “Lo vi personalmente”, remarcó. La falla que aduce el chofer es precisamente en la dirección, no en los frenos, cuyo estado aún no fue determinado.
El chofer no habría notado ninguna anomalía antes del siniestro. Vera Tapia explicó además que ese día conducía una unidad que no era la que utilizaba habitualmente, un compañero había salido primero con su colectivo habitual, por lo que tomó esta otra unidad sin registrar ningún problema hasta el momento del impacto. El mantenimiento de las unidades, aclaró el fiscal, es responsabilidad de la empresa, y la VTV y la documentación estaban en regla.
La empresa, fuera del expediente por ahora
Consultado sobre la eventual responsabilidad de la empresa, Vera Tapia precisò: “Responsabilidad penal, no sé todavía. Pero la responsabilidad de la conducción es del chofer, y el delito que se imputa es para el chofer, no para la empresa”. Agregó que en el marco de su función él investiga al causante directo del hecho, sin perjuicio de lo que puedan determinar otras instancias.
La pericia accidentológica, que integrará videos, testimonios y el análisis del recorrido del vehículo, demandará aproximadamente un mes. Si esa pericia no logra acreditar ninguna imprudencia del conductor, el fiscal deberá pedir el sobreseimiento. “Este es uno de los pocos casos en que estoy bastante de acuerdo con que viene por una falla mecánica”, admitió Vera Tapia. “Generalmente siempre encuentro algo, pero en este caso no puedo demostrar ninguna imprudencia por parte del conductor”.
