La madre de Thiago Vera, el joven atropellado por el colectivo de la línea 532 frente a la Rambla habló desde el hospital. Su hijo tiene traumatismo craneal, edema cerebral y fracturas múltiples en una pierna. La familia pide respuestas sobre quién se hace responsable.
Thiago Vera tiene 18 años y desde la madrugada del martes está en coma inducido en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA). Su madre, Antonella Vera, habló con el Retrato desde la guardia del hospital: “A las tres de la mañana lo pasaron a quirófano. Tiene un golpe muy fuerte en la cabeza, el cerebro inflamado, y la pierna con múltiples fracturas. Por el momento no la perdió, como nos habían dicho en un principio”.
Thiago es uno de los seis heridos que ingresaron al HIGA tras el accidente del lunes a las 19 en el que el interno 173 de la línea 532 perdió el control, subió la dársena de paradas del Boulevard Peralta Ramos y arrolló a varias personas. Una joven de 18 años murió en el lugar. El fiscal Germán Vera Tapia, titular de la UFI N° 11 de Delitos Culposos, abrió una causa por homicidio culposo y lesiones culposas. El chofer fue demorado e imputado, el control de alcoholemia arrojó resultado negativo.
“Hoy es cuestión de fe”
Con su hijo en quirófano y familiares viajando desde Lincoln y Nueve de Julio, ciudades de las que la familia es oriunda, aunque hace quince años vive en Mar del Plata, Antonella comentó: “Hoy es cuestión de fe. Los médicos están trabajando y no tengo más novedad que esa”, afirmó. Y pidió explícitamente que se respete el estado real de Thiago: “Ayer un medio lo dio por muerto. Les pido por favor que tengan respeto. Mi hijo no está muerto. Mi hijo va a salir adelante”.
El padre, Diego Vera, ex jugador del Club Atlético 9 de Julio, había publicado horas antes un video en Facebook desde el propio hospital, visiblemente angustiado: “Mi hijo está muy mal, el parte es muy malo. Que se haga responsable quien tenga que hacerse. Ayúdenme a encontrar a los responsables, no me dejen solo”. El video circuló ampliamente en redes sociales.
Rocío Jaramillo, amiga de la familia y que oficia de vocera para preservar a Antonella de la exposición mediática, describió a Thiago como “un chico que estudia y trabaja con su familia, muy tranquilo, muy familiero, siempre preocupado por su mamá”.
La versión del accidente y la pregunta sobre los responsables
La investigación maneja la hipótesis del desperfecto mecánico, aunque los peritos aún deben determinar el recorrido exacto del vehículo. Jaramillo defendió al chofer: “El chofer hasta tenía miedo de bajarse para que no lo linchen. Él no tuvo la culpa. También pensemos en el cargo de conciencia de esa persona y de su familia, porque sigue siendo un trabajador”.
Antonella, por su parte, aportó que buscarán al responsable, sea quien sea. “Cuando mi hijo esté bien, vamos a actuar de manera legal, de manera pública o como sea. Pero primero está mi hijo”, remarcó.
Jaramillo señaló hacia la empresa de transporte: “¿Quién verifica el estado de los colectivos? ¿Cada cuánto se hace? Un colectivo no tiene una vida tan larga. Se le tiene que hacer la VTV todos los años, más aún porque transporta a 40 o 50 personas. ¿Quién se hace cargo: la empresa, el municipio?”. También cuestionó la ausencia de funcionarios: “¿Dónde está el intendente? Mínimamente que esté presente en el hospital o en el lugar de los hechos”. Jaramillo y Antonella confirman que hasta el momento no se les acercó ninguna autoridad o representante.
