Vecinos del barrio 2 de Abril denunciaron que los barrios privados los convierten en “una palangana”

Evelina Wargner, representante de los vecinos, describió ante los concejales las consecuencias de las inundaciones recurrentes que afectan al barrio desde que los emprendimientos privados circundantes elevaron sus terrenos y taparon la laguna natural que drenaba el agua. La Autoridad del Agua ya multó a los tres barrios privados involucrados, los vecinos reclaman una obra de entubamiento hacia el arroyo La Tapera.

Una vecina del barrio 2 de Abril ocupó la Banca 25 del Concejo Deliberante para exponer la situación de las familias que habitan el sector, azotadas por inundaciones recurrentes que, según denunciaron, se agravaron de forma directa con la construcción y expansión de tres barrios privados colindantes: Developer Park, Terralar y Tierras del Mar. “Nosotros compramos nuestro terreno de buena fe, con todo el sacrificio que eso significa. Construimos nuestro hogar y todo lo que haga falta para darle una vida digna a nuestros hijos”, afirmó Evelina Wargner, quien describió ante el cuerpo legislativo las consecuencias cotidianas de una problemática que ya excede lo material e impacta en la calidad de vida.

De campo a embudo

Wargner explicó que Developer Park y Terralar solicitaron permisos para elevar sus terrenos en el marco de la construcción de nuevas viviendas, lo que dejó las calles del Barrio 2 de Abril por debajo del nivel circundante. Del otro lado, Tierras del Mar tapó la laguna natural que históricamente drenaba el agua de lluvia de esa zona. “Desniveló todo, lo cual hace que el agua vuelva y quede depositada en dichas calles y, lamentablemente, dentro de nuestras viviendas”, sostuvo la vecina.

El resultado es que el barrio funciona como un receptor de todo el escurrimiento de la zona. Lo que antes se dispersaba en campos abiertos ahora converge sobre un sector residencial rodeado de terrenos elevados. “De un lado tenemos Developer Park y Terralar que pidieron los permisos para levantar sus terrenos. Esto hizo que nuestras calles quedaran por debajo del nivel, provocando que nos convirtiéramos en un embudo recibiendo toda el agua de lluvia de estos lugares”, precisó Wargner.

“Ya no es solo la inundación”

Los vecinos se levantan de madrugada a mover el auto, tienen que pedirles a los hijos que salven los muebles, convivir con pozos ciegos colapsados y agua servida que ingresa por las rejillas de los baños. “Es levantarte en pijama, corriendo a la madrugada para levantar con un críquet el auto, para no perder la única movilidad que uno tiene”, relató.

Wargner remarcó que el daño ya es psicológico: “Ya no queremos escuchar promesas pasajeras, ni que se nos asista con alguna bolsa de alimento. Para algunas familias eso ya es degradante. Necesitamos soluciones prontas, una obra hidráulica pronta, controles a los barrios privados y normativas ambientales que se respeten”.

Dos años de reclamos y barrios sin aptitud hidráulica

El concejal Diego García, del Bloque Unión por la Patria, tomó la palabra para señalar que el bloque viene reclamando soluciones desde 2024, cuando presentaron el primer expediente solicitando la limpieza del sector y la intervención de Obras Sanitarias “Hace dos años presentamos el primer expediente. En el medio hubo tres inundaciones más y, como dice la vecina, cada vez que llueve tienen ese problema”, remarcó.

García informó que un informe de la Autoridad del Agua del 18 de mayo de 2026 confirmó que los tres barrios privados involucrados no tienen aptitud hidráulica, tienen vencidas sus obras subterráneas y los permisos correspondientes, y en algunos casos se detectaron fallas graves en los comprobantes. Tierras del Mar, por ejemplo, obtuvo hace ocho años el permiso de explotación de recurso hídrico y ya lo tiene vencido. Pese a ello, cuando los vecinos concurren a la Delegación Norte reciben siempre la misma respuesta: que no hay máquinas, que no tienen jurisdicción, que el problema no les corresponde resolver.

“¿Para qué tenemos las delegaciones si no tienen un recurso para después invertir en los barrios?”, cuestionó García.

La demanda concreta de los vecinos es una obra de entubamiento que drene el agua hacia el arroyo La Tapera, que se encuentra a escasa distancia del barrio. García explicó que la traza correcta no pasa por la ruta 2, donde comenzaron a registrarse inundaciones por primera vez en los últimos meses, sino por la calle Dachary, que ofrece una conexión más directa con el arroyo.

La concejala Melisa Centurión, de Acción Marplatense, coincidió en el diagnóstico y apuntó a la responsabilidad del Ejecutivo municipal en el origen del problema. Señaló que los barrios privados obtuvieron autorización municipal para construir sin contar con los controles de impacto ambiental necesarios, y que ni Obras Sanitarias ni la Delegación Norte asumen la obra que los vecinos requieren.

Wargner cerró su intervención con una apelación hacia los legisladores: “Ustedes tienen el poder para ayudarnos, para transformar esta situación. Nuestros tiempos no son los tiempos de la burocracia. Les solicitamos puedan ponerse un poquito en nuestra piel y entiendan que nuestro pedido no es un capricho, realmente es una necesidad”.