El once titular más veterano en la historia del Mundial, con una edad media de 32,52 años, fue el que alineó el técnico Amir Ghalenoei para el partido entre Irán y Bélgica este domingo en el SoFi Stadium de Los Ángeles, correspondiente a la segunda fecha del Grupo G del Mundial 2026. El duelo terminó 0-0, pero el resultado quedó opacado por un dato estadístico que le arrebató a Alemania un registro que sostuvo durante 28 años.
El equipo que Ghalenoei envió al campo en el SoFi Stadium estuvo conformado por el portero Alireza Beiranvand (33 años) y el delantero Mehdi Taremi (33), junto a los tres jugadores de mayor edad del plantel: Ehsan Haji Safi (36), Ramin Rezaeian (36) y Shoja Khalilzadeh (37).
La suma de esas edades explica por sí sola el promedio que pulverizó la marca histórica. El once iraní alcanzó los 32,52 años de media, cifra que no tiene precedente en los casi 100 años de historia del torneo.
Para Irán, la historia de este domingo fue diferente en el primer tiempo. El Team Melli plantó cara a los Diablos Rojos belgas, resistió la presión y hasta estuvo cerca del gol en el minuto 24, cuando Taremi anotó tras una variación de falta, pero el VAR anuló el tanto por posición adelantada. Tres minutos después, el árbitro confirmó la anulación y el marcador se mantuvo en cero.
Bélgica, dirigida por Rudi Garcia, acumuló 15 remates a lo largo del partido, cinco de ellos entre los tres palos, sin lograr perforar la valla iraní. El portero Beiranvand, pese al choque que sufrió en el minuto 5 con Romelu Lukaku y que requirió atención médica, se mantuvo en el campo y fue figura. Thibaut Courtois, del lado belga, también respondió con una atajada ante Hossein Kanaani en el minuto 15, cuando el iraní remató de media vuelta con fuerza
El partido se complicó aún más para Bélgica en el minuto 66, cuando el árbitro argentino Darío Herrera expulsó al defensor Nathan Ngoy con tarjeta roja por una falta sobre Taremi cuando era el último hombre. Con diez jugadores, el equipo europeo no pudo romper el cerrojo iraní pese a los ingresos de Dodi Lukébakio y Timothy Castagne, entre otros cambios.
Kevin De Bruyne, baja de la cancha en el minuto 86 para dar paso a Matias Fernandez-Pardo, tampoco encontró el camino al gol. El 0-0 final dejó a ambas selecciones con los mismos puntos en la tabla del Grupo G: Irán con 2 unidades en dos partidos, Bélgica con 2 en igual cantidad de juegos, Nueva Zelanda con 1 en uno y Egipto con 1 en uno.
El contexto en que Irán llegó al partido también tuvo su cuota de tensión. Antes del encuentro, el técnico Ghalenoei había señalado ante la prensa las dificultades logísticas que enfrenta su equipo por el conflicto entre Irán y Estados Unidos: “Es muy importante para nosotros disponer de tiempo para la recuperación, pero nos piden que subamos a un avión y volvamos a nuestro campamento en Tijuana, y eso realmente nos preocupa”, declaró el entrenador iraní.
Courtois, por su parte, alcanzó en este encuentro su decimoséptima aparición en una Copa del Mundo, con lo que igualó el récord de Enzo Scifo como el jugador con más presencias mundialistas en la historia de la selección belga.
