El concejal de Unión por la Patria respalda actualizar la Ordenanza 14.000, pero advierte que habilitar música con amplificación hasta las 4 en toda la ciudad, sin distinción de zonas ni mecanismos de control verificables, puede generar más descontrol del que busca resolver.
El debate por la modificación de la Ordenanza 14.000, que regula los espectáculos en bares, restaurantes y locales gastronómicos de General Pueyrredon, divide aguas en el Concejo Deliberante. El proyecto, impulsado por el oficialismo a través del concejal Marcelo Cardoso, busca habilitar bailes, DJs y música en locales gastronómicos hasta las 4 de la madrugada, los siete días de la semana. el Retrato dialogó con Pablo Obeid, concejal de Unión por la Patria, sobre los puntos que su bloque considera necesario revisar antes de avanzar.
Obeid coincide en que la normativa actual quedó desactualizada. “Cuando se hizo la ordenanza original, los lugares de bailar eran los lugares de bailar y los lugares para comer o tomar un café eran para eso. Hace varios años que hay formatos donde coexisten ambas cosas, y la ordenanza vigente habla de músicos y de teatro, pero no contempla esa posibilidad. Me parece que está bien actualizar la norma”, planteó.
El problema, para el concejal, es el alcance del proyecto tal como está redactado: “Lo que no nos parece es una norma que habilita sin ningún tipo de zonificación, ni de diferencia de días, ni de nada. Eso abre la puerta a que se pueda descontrolar.” Obeid citó como referencia el caso de la Ciudad de Buenos Aires, que reguló este tipo de actividad desde 2004 con un esquema de ocho zonas según niveles de ruido permitido. “No es lo mismo estar cerca del Hospital Materno que estar frente al mar sin viviendas en la cuadra. No es lo mismo estar sobre las avenidas que una cuadra para adentro”, ejemplificó.
El segundo eje de su crítica es la capacidad real de control. Obeid advirtió que establecer límites de decibeles u horarios en el texto de la ordenanza no garantiza su cumplimiento si no existe un mecanismo verificable. Mencionó el sistema que utiliza CABA, con limitadores electrónicos inviolables instalados en los propios equipos de sonido, capaces de regular tanto el volumen como el horario de corte. “Una vez que te pones de acuerdo en que se puede poner música a tal volumen, ¿cómo garantizás que eso pase? Si es algo que no se puede controlar, no tiene sentido escribirlo”, sostuvo.
Sobre la seguridad, uno de los reclamos centrales de los vecinos de Alem y distintos grupos vecinales, Obeid señaló que la respuesta excede al Concejo: “Esa pregunta es exclusiva para el Ejecutivo, porque es el encargado de garantizar el control de día y de noche.” Y planteó reforzar la seguridad en los nuevos corredores nocturnos sin debilitar la cobertura del resto de la ciudad.
“Antes de andar revoleando modificaciones u ordenanzas y aprobarlas, hay que ver qué impacto tiene. Cuando está agotada la discusión y se llega a la mejor solución, ahí recién avanzar.” cerró el concejal.
