La inseguridad y los cierres anticipados del comercio profundizan la caída del consumo

Blas Taladrid, presidente del UCIP, cuantificó en alrededor de 5.000 millones de pesos mensuales el impacto que tendría sobre el consumo local la aplicación del proyecto de zona fría durante los meses de invierno. A la vez, vinculó la inseguridad con la reducción de horarios comerciales y sobre su impacto en el consumo.

El presidente de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), Blas Taladrid, advirtió que la eventual aplicación del proyecto de zona fría, que el sector había reclamado frenar ante el Senado de la Nación, y el cierre anticipado de comercios por motivos de inseguridad constituyen dos factores adicionales de deterioro para el consumo en Mar del Plata, en un contexto que la entidad ya describe como de retracción sostenida.

El reclamo contra la zona fría

Taladrid recordó que UCIP se dirigió a la totalidad de los senadores nacionales para pedir que el Senado no convalidara el proyecto de zona fría aprobado en Diputados, con un argumento centrado en el efecto indirecto sobre el consumo local. Según explicó, el incremento estimado de 20.000 pesos por factura de gas que pagaría cada familia se traduciría en una caída del consumo en la ciudad de alrededor de 5.000 millones de pesos mensuales durante junio, julio y agosto, los meses de mayor demanda, y de cerca de 30.000 millones de pesos en términos anuales. “Esto lo vemos como una cifra horripilante, que en este contexto de caída de consumo en la ciudad, va a generar una gran problemática”, sostuvo.

El dirigente explicó que ese dinero adicional destinado al pago del gas implica, una salida de consumo de otros rubros de la economía: “Deja de tomar un café, deja de comprar camisas, deja de hacer un montón de cosas, de cambiar un cuerito de una canilla en una ferretería, para pagar la factura de luz que va a venir incrementada”.

Inseguridad: comercios que cierran antes

Taladrid describió una reducción sostenida en los horarios de atención de los comercios marplatenses, particularmente en el rubro gastronómico de los centros comerciales. “Comercios que cerraban a las 10 de la noche hoy cierran a las 6 de la tarde. Esas 4 horas menos significan menos venta, significan menos pago de alquiler, significan menos rentabilidad para ese comerciante”, explicó. Según detalló, ese fenómeno también vuelve menos atractivos a los centros comerciales en su conjunto y empuja a los locales hacia una lógica más pasiva frente a una problemática que, dijo, se entrelaza con cuestiones sociales y de consumo problemático de sustancias.

Taladrid relató que comerciantes de distintos centros barriales identifican a personas que se acercan en estado de intoxicación a pedir dinero de manera agresiva, sin un arma de por medio, lo que de todos modos genera una sensación de exposición que desalienta a mantener los locales abiertos.

Presencia del Estado más allá de lo policial

Frente a este escenario, el titular de UCIP planteó la necesidad de una mayor presencia estatal en los corredores comerciales, no limitada exclusivamente al control policial sino también a la atención de servicios básicos como el alumbrado o el mantenimiento de espacios verdes. “No es lo mismo un centro comercial donde no hay nadie que si vos encontrás un puesto que están cambiando una luz en otra cuadra, están podando una planta o un árbol en otra cuadra. Necesitamos que haya presencia del Estado en los diferentes sectores comerciales”, concluyó.