El AT&T Stadium de Dallas fue testigo este miércoles de uno de los estrenos más intensos del Mundial 2026. Inglaterra y Croacia abrieron el Grupo L con un partido de seis goles que los Three Lions se llevaron por 4-2, con un Harry Kane que anotó dos veces y un Jude Bellingham que selló el encuentro antes de que Marcus Rashford pusiera el broche final desde el banco de suplentes.
El partido arrancó con el primer aviso para la defensa inglesa: apenas dos minutos en el reloj y Croacia ya había encontrado un hueco. La advertencia no tardó en tener respuesta. En el minuto 8, Luka Modrić cometió una clara falta que el árbitro sancionó con penal, y aunque Dominik Livaković detuvo el primer intento de Kane, por adelantamiento del portero del Dinamo Zagreb, debió repetirse. El capitán inglés no falló a la segunda: 1-0.
La ventaja, lejos de adormecer a los croatas, los despertó. Tras la pausa de hidratación del minuto 23, Croacia tomó el control de la pelota y empezó a generar peligro. El empate llegó en el minuto 35: recuperación en la medular, tres pases rápidos y Martin Baturina apareció desde segunda línea para batir a Jordan Pickford con un disparo cruzado al ángulo. El 1-1 puso en pie al reducido sector croata del estadio
Pese a parecer golpeado por el empate, Inglaterra respondió de inmediato. Un córner lanzado por Declan Rice encontró la cabeza de Kane, quien mandó el balón al fondo de la red en el minuto 41 para poner el 2-1. Con su doblete, el capitán inglés superó a Cristiano Ronaldo en su cuenta goleadora en Copas del Mundo.

Parecía que los ingleses se irían al descanso con ventaja, pero Croacia tenía otros planes. En el tiempo de descuento, una jugada orquestada con precisión acabó con un balón picado al área, la entrada en carrera de Ivan Perišić y el pase sutil para Petar Musa, delantero del FC Dallas, que no perdonó en su estadio y estampó el 2-2 antes de llegar al descanso.
La segunda mitad apenas había arrancado cuando Bellingham tomó la pelota, avanzó por la banda derecha y, al pisar el área, disparó cruzado sin pensárselo. El tercero cayó en el minuto 48.
A partir de ahí, Croacia se apoyó en Livaković para no hundirse: el portero encadenó una triple parada ante los disparos ingleses en el minuto 56, y añadió otra intervención ante Rice en el 51. El arquero croata fue el jugador más exigido de su equipo durante toda la segunda mitad.
Zlatko Dalić movió el banco en el minuto 65 con la entrada de Marco Pašalić e Ivan Matanović, y en el 58 ya había retirado a Modrić, que dejó el campo para dar entrada a Mateo Kovačić. Por su parte, Thomas Tuchel apostó en el minuto 71 por Rashford, Bukayo Saka y Rogers en sustitución de Gordon, Rice y Madueke. El cambio resultó decisivo
En el minuto 84, Rashford recibió el balón en banda, avanzó hasta el área, recortó y disparó cruzado para sentenciar el encuentro con el 4-2. Kane estuvo cerca de protagonizar una jugada más en el tiempo añadido, cuando salvó lo que parecía un gol cantado de Croacia en el minuto 95.
Las estadísticas reflejaron un partido muy igualado en posesión —52% para Inglaterra frente al 48% de Croacia— y equilibrado en duelos, aunque los croatas ganaron un mayor porcentaje de disputas aéreas.
Inglaterra generó 8 córners frente a los 2 de Croacia, lo que ilustra el dominio inglés en la segunda parte. Kane sumó su noveno y décimo gol en Copas del Mundo con este doblete, y se posiciona entre los candidatos a liderar la tabla de goleadores del torneo.
Con esta victoria, Inglaterra arranca el Mundial 2026 con tres puntos en el Grupo L, que completarán Ghana y Panamá esta noche desde las 20 (hora de Argentina).
