Los datos del INDEC confirman una caída del 2,8% interanual en el sector para abril. El titular de la UOCRA local advierte que no se están iniciando obras nuevas, que la bolsa de trabajo está colmada y que los despidos podrían llegar en un mes.
Aquella “isla” que resistía las turbulencias del sector a nivel nacional dejó de serlo. La ciudad sintió en carne propia la caída del 2,8% interanual que registró el ISAC de acuerdo al INDEC. La actividad privada se planchó, no se abren obras nuevas y la bolsa de trabajo del sindicato desborda de pedidos sin respuesta.
El número nacional y lo que significa acá
El INDEC publicó esta semana que la construcción cayó un 4% mensual en abril respecto de marzo, además del retroceso del 2,8% respecto al 2025. En el acumulado del primer cuatrimestre, el sector mantiene una leve suba del 2,1% interanual, pero esa estadística nacional esconde situaciones muy distintas según la ciudad y el tipo de obra.
En Mar del Plata, el panorama que describe la UOCRA local coincide con la tendencia nacional. El golpe llega después de un período de euforia, durante 2024 y parte de 2025, la actividad privada traccionó la expectativa y sostuvo el empleo en el sector. Ese impulso se agotó.
La situación en Mar del Plata
César Trujillo, secretario general de la UOCRA Seccional Mar del Plata, lo explica en diálogo con el Retrato. “Hace unos meses atrás estábamos muy contentos porque había mucha expectativa con obras nuevas. Pero la obra empieza y la obra termina”. Respecto a la situacion actual advierte: “La actividad privada se amesetó. No se están empezando obras nuevas, está parada pero está trabajando, tranquila por decirlo de alguna manera”.
Trujillo aclara que, por ahora, los despidos masivos no llegaron. “Todavía no tenemos grandes despidos en obra, no lo sentimos, la gente está trabajando”, indicó. Sin embargo, agregó de inmediato la advertencia que más preocupa al gremio: “Por las versiones que tenemos, pueden venir despidos en un mes más y se está complicando”.
En cuanto a la obra pública, sólo están activas las obras de la Rambla y la finalización de la doble mano del corredor Mar Chiquita y Villa Gesell. “Más obra pública no hay”, resumió el dirigente.
El freno de los barrios privados
Uno de los motores silenciosos de la construcción marplatense son los barrios privados. Una ordenanza municipal que regula las obras fue enviada a la Provincia de Buenos Aires para su aval, y allí permanece sin resolución. Mientras el trámite no se destrabó, las nuevas obras en esos predios no pueden iniciarse.
“Están terminando lo que hay, pero no poder iniciar otra porque no te lo permite, no está regulada la ordenanza”, explicó Trujillo “Vos hablás con el sindicato en La Plata y dice que está mal redactada la ordenanza; vos hablás con la municipalidad y dice que no le atienden el teléfono hace años”. En resumen, nadie se hace cargo. “La política es la responsable de que nosotros no tengamos la ordenanza al día de hoy. Son cosas que se pueden resolver dialogando, entendiéndose, dejando un poco la política de lado”.
El Ariston, otro expediente frenado
Al margen de la coyuntura del sector, Trujillo mencionó otro frente pendiente que es la restauración del Parador Ariston. “Estamos tratando de destrabar porque es un monumento nacional, depende de Nación también”, explicó. Y lo enmarcó en la misma lógica que el resto de los problemas que describió: “Está abandonado, es tierra de nadie. Son cosas que se pueden resolver. Hay que poner las cosas en valor, activarlas, y de eso se trata”.
