La compra del paseo comercial por 13,5 millones de dólares no entra nada más en la categoría de negocio inmobiliario. Es el último puesto de avanzada en una expansión que cruza shoppings, bienes del Estado y vínculos con la cúspide del poder político nacional.
La transacción fue confirmada ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), el número que circuló fue de USD 13,5 millones. La compra del Shopping Los Gallegos por parte del Grupo IRSA, el mayor operador de centros comerciales del país, tiene capas, que exceden el precio de tapa. Si se quiere ver en su dimensión real hay que mirar hacia Buenos Aires, hacia los vínculos que rodean a Eduardo Elsztain, y hacia lo que está pasando en paralelo con los otros inmuebles históricos del clan Los Gallegos en el centro de Mar del Plata.
El mapa de lo que se vendió
La transacción involucró específicamente el shopping ubicado sobre Rivadavia y Belgrano, que concierne 10.500 metros cuadrados de área bruta locativa, 49 locales, 14 stands, 2 salas de cine, una tienda departamental y 115 cocheras.
Para entender por qué la llegada de IRSA a Mar del Plata no es un hecho aislado sino parte de un mapa más amplio, hay que retroceder hasta octubre de 2023. A un costo de 350 dólares por día, el presidente Javier Milei estuvo alojado en el Hotel Libertador, propiedad del Grupo IRSA, desde el 22 de octubre de 2023 hasta el 8 de enero de 2024, día en que finalmente partió a la Quinta de Olivos. Es decir, durante 79 días, el futuro presidente eligió como residencia y búnker de gobierno un activo perteneciente al holding de Eduardo Elsztain.
La pregunta que instaló esa estadía nunca fue respondida con claridad. El presidente estuvo alojado desde el 22 de octubre en una habitación con un costo de entre 350 a 450 dólares por noche y no hay registros oficiales de los gastos de hospedaje del presidente. Manuel Adorni, en su rol de portavoz, evitó responder cómo hizo frente el presidente Milei a los costos de la estadía en el lujoso Hotel Libertador, “es un tema que corre por cuenta de Milei, con sus propios recursos”.
Javier Milei, en teoría, acumuló un gasto hotelero de aproximadamente 35.000 dólares durante esa estadía, según distintos medios que cruzaron los días de alojamiento con las tarifas de mercado del establecimiento.
Eduardo Elsztain, además de brindarle alojamiento, fue la “llave” que facilitó el ingreso de Javier Milei al círculo íntimo de Jabad Lubavitch. Esta conexión no fue protocolar, sino que se convirtió en el eje central de la “conversión espiritual” que el mandatario exhibió públicamente durante y después de la campaña.
La AABE: cuando el Estado queda del otro lado del mostrador
Posteriormente, el presidente Javier Milei designó al frente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a Nicolás Pakgojz, un ejecutivo de IRSA,en diciembre de 2023 mediante el Decreto 78/2023. Anteriormente Pakgojz, durante su paso por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), ejerció un rol clave en la defensa de los intereses de IRSA ante el poder legislativo en defensa del megaplan “Costa Urbana” (también conocido como “Dubái de Elsztain”)
La principal competencia de la AABE es la ejecución de las políticas, normas y procedimientos que rigen la disposición y administración de los bienes inmuebles del Estado nacional en uso, concesionados y desafectados. Sus funciones consisten en proponer las políticas respecto de la utilización y disposición de esos bienes, coordinando toda medida que implique adquisición o enajenación, constitución de derechos reales, locación y asignación de uso.
La estrecha relación entre Pakgojz y actores clave del sector inmobiliario y de la construcción en Argentina, como IRSA, ya ha generado críticas y preocupación sobre posibles conflictos de interés en la gestión de los bienes públicos. La Agencia que gestiona Pakgojz tiene en su poder tierras e inmuebles del Estado nacional, entre ellas más de 200.000 hectáreas que pertenecen a las Fuerzas Armadas, en especial al Ejército.
En este contexto, la pregunta que se formula es: ¿quién define qué tierras fiscales se licitan y a qué precio, cuando el titular del organismo tiene vínculos comprobados con la empresa privada de real estate más grande del país?
La desregulación como dividendo
El vínculo entre Elsztain y la gestión Milei también se tradujo en resultados concretos en los balances de IRSA. La revocación de la Ley de Alquileres, con la consecuente eliminación de límites y cláusulas restrictivas de actualización, limitándola al ámbito de negociación entre privados, se presenta como una fuente de ganancias excepcionales, dada la magnitud de propiedades comerciales de facturación masiva que tienen.
Para los comerciantes que alquilan locales en los shoppings de IRSA y, en adelante, para los de Los Gallegos en Mar del Plata, el escenario cambió. Sin topes de ajuste ni índices regulados por el Estado, la relación contractual entre el gigante y el locatario queda librada al poder de negociación, o al poder y punto.
El desembarco de IRSA en la ciudad no puede leerse en aislamiento del mapa político.
Irsa es una empresa cuyo titular tiene acceso directo y documentado al presidente de la República, cuyo hombre de confianza dirige la agencia que licita bienes inmuebles del Estado y cuyos balances se beneficiaron de cambios regulatorios impulsados por ese mismo gobierno, y que ahora es propietaria de uno de los activos comerciales más visitados de Mar del Plata. Como resultado, IRSA no solo gana un activo, sino que pasa a marcar el pulso de los precios comerciales de toda la ciudad, sin competencia de peso que pueda equilibrar la balanza.
Lo cierto es que la ciudad no eligió a IRSA. Pero IRSA eligió a Mar del Plata. Y esa elección no se explica solo con los 13,5 millones de dólares que figuran en la comunicación a la CNV.
