El paro docente universitario queda en suspenso, pero ADUM sigue con la demanda

Tras el acuerdo entre el gobierno nacional y el CIN, el plenario de CONADU resolvió levantar la medida de fuerza prevista del 16 al 20 de junio a la espera del pago efectivo de lo acordado. La secretaria general de ADUM Mar del Plata advierte que se abre una nueva etapa del plan de lucha.

Tras la firma del acuerdo salarial entre el gobierno nacional, el Consejo Interuniversitario Nacional y las federaciones gremiales CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, UDA y FATUN, el Frente Sindical Universitario resolvió suspender el paro docente. La medida de fuerza, que hubiera extendido la interrupción del ciclo lectivo durante seis días corridos por la coincidencia con los feriados del 15 y el 20 de junio, queda en suspenso a la espera del pago efectivo de lo negociado.

En Mar del Plata, Abigail Araujo, secretaria general de la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM), confirmó la decisión en diálogo con el Retrato y agregó una advertencia: “El conflicto no terminó”.

Qué incluye el acuerdo y qué quedó afuera

La recomposición salarial acordada es del 24,33% en dos tramos: un 21,33% sobre los básicos de mayo con impacto en el cobro de junio y en el aguinaldo, y un 3% adicional en octubre. El acuerdo incorpora además paritarias trimestrales obligatorias durante lo que resta del año, una actualización del 20% en los gastos de funcionamiento universitario, 50.000 millones de pesos para hospitales universitarios y una suba del 50% en las Becas Manuel Belgrano.

Sin embargo, Araujo subrayó que las becas Progresar, que llevan más de tres años sin actualización y se encuentran hoy en 36.000 pesos “no fue parte del acuerdo y es importante para la continuidad educativa de nuestros estudiantes”

“El gobierno dijo que no tenía los fondos y los encontró”

Araujo cuestionó la narrativa oficial sobre el desenlace del conflicto. “Lo que salió a decir el gobierno es incorrecto. Este gobierno generó el conflicto y además mintió, porque dijo que no tenía los fondos y ahora los encontró para el acuerdo”, afirmó. En ese marco, reivindicó que lo obtenido es consecuencia directa de la movilización sostenida: “Todo lo que se logró, se logró con la lucha de la comunidad universitaria. No nos han regalado nada más que lo que nos corresponde”.

La lectura que hace ADUM del acuerdo no es la de un cierre sino la de un punto de inflexión: “Con este acuerdo se inaugura una nueva etapa del plan de lucha para ir por todo lo que falta, que está indicado en la ley, y también por cualquier pérdida salarial futura de acuerdo al plan económico del gobierno, que es bastante inflacionario”.

La demanda judicial, intacta

Uno de los puntos más notables de la negociación fue la exigencia del Ejecutivo de que las universidades retiraran la demanda ante la Corte Suprema como condición para el acuerdo. Esa condición no prosperó. “Nunca estuvo para nosotros en la mesa de negociación que se quitara ninguna presión judicial ni ninguna demanda. No es parte del acuerdo”, afirmó Araujo. La causa por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que lleva ganadas todas las instancias previas, sigue su curso, aunque la Corte Suprema no tiene plazo establecido para pronunciarse.

La dirigente de ADUM también apuntó a otro frente judicial pendiente: “Hay muchas cosas que tiene que definir la Corte Suprema, como por ejemplo la ilegalidad del DNU 70/23, que desfinancia nuestras obras sociales y nos afecta también de otros modos”

Los próximos pasos: asamblea y paritarias

Con el paro levantado, la agenda gremial se orienta hacia una asamblea prevista para fines de junio y principios de julio, en la que se elaborarán las demandas que ADUM llevará a la mesa paritaria. Según el acuerdo firmado, la convocatoria a esa negociación no puede exceder el 15 de septiembre. “También definiremos las medidas de fuerza y de lucha que estamos dispuestos a hacer para lograr esas demandas paritarias”, anticipó Araujo.

La tensión en la base docente no se disipó del todo con el acuerdo. En la Universidad Nacional de La Plata, el gremio ADULP aprobó la aceptación de la propuesta en asamblea por apenas siete votos de diferencia. La apertura de la instancia paritaria, en ese contexto, es el logro que los gremios rescatan por sobre el porcentaje negociado. La posibilidad de seguir discutiendo en una mesa formal es, para Araujo, “lo que nos permite negociar una situación mejor que la que estábamos”.