Trapitos habrían provocado el incendio de histórico chalet sito en Playa Grande

El siniestro se registró el martes a la noche en una tradicional construcción de piedra frente al Golf Club, desocupada hace años. Defensa Civil llegó con el fuego ya apagado y constató además signos de vandalismo.

Un principio de incendio sacudió la noche del martes al barrio de Playa Grande, las llamas afectaron un histórico chalet ubicado en la esquina de Aristóbulo del Valle y Formosa, frente al Golf Club, sin comprometer la estructura principal del inmueble. Defensa Civil intervino a las 22:10 y encontró el fuego ya sofocado. Al realizar la verificación exterior, el personal constató además signos de vandalismo sobre la propiedad.

La verificación exterior dejó al descubierto restos de colchones y distintos elementos quemados que eran visibles tanto en el interior del chalet como en sus alrededores. Las personas que se encontraban en el lugar al momento del siniestro se retiraron antes de la llegada de los equipos de emergencia.

Un chalet con historia que no lo custodia nadie

Vecinos de la zona señalaron que el chalet es utilizado con frecuencia por personas en situación de calle y por cuidacoches para pasar la noche. En ese marco, algunos residentes sospechan que el fuego pudo haberse originado a partir de un brasero encendido dentro de la propiedad para protegerse de las bajas temperaturas.

El episodio no es un hecho aislado. Los vecinos de la zona llevan tiempo denunciando incidentes recurrentes vinculados a la ocupación del inmueble y a la presencia de cuidacoches en los alrededores del Golf Club.

Según trascendió, varios frentistas ya habían enviado mensajes al área de Seguridad del municipio y presentado notas formales, sin obtener una solución concreta.

A esto se suma que el incendio se produjo apenas un día después de una convocatoria vecinal en Playa Grande en la que se reclamó una intervención más firme de las autoridades frente a la presencia de cuidacoches, las ocupaciones y los reiterados episodios de conflictividad en el barrio.

Más allá del episodio puntual, el siniestro del martes pone en evidencia la vulnerabilidad de una construcción de valor patrimonial que no cuenta con mantenimiento ni control. Sin esos cuidados, la propiedad representa hoy una posibilidad de riesgo para los vecinos y un verdadero desperdicio del patrimonio histórico de la ciudad.