Toledo bajo presión: sueldos fraccionados, aportes impagos y aguinaldo en duda

Tras una audiencia en el Ministerio de Trabajo que no arrojó respuestas concretas, los gremios que representan a los empleados de la cadena marplatense mantienen la alerta. La empresa envió un apoderado sin definiciones, la preocupación central es el pago del SAC y la continuidad de la cobertura médica.

La cadena de supermercados Toledo atraviesa una crisis percibida por sus propios trabajadores. Este martes, representantes del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA), de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y de otros gremios que nuclean a los 1.700 empleados de la firma se reunieron en audiencia con la Delegación Regional del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. La empresa envió a su apoderado. No hubo definiciones.

El antecedente inmediato: el sueldo de mayo en cuotas

El detonante del estado de alerta fue el pago fraccionado de los haberes de mayo. Al cuarto día hábil de junio, los trabajadores habían percibido apenas el 50% de su salario. Tras las primeras presiones gremiales, Toledo depositó un 20% adicional. El 30% restante llegó recién el lunes, después de que el SECZA formalizara una denuncia ante el Ministerio de Trabajo el viernes anterior y convocara asambleas informativas en todas las sucursales.

“El salario de mayo quedó totalmente saldado”, confirmó Esteban Fraysse, secretario gremial del SECZA, en diálogo con el Retrato tras la audiencia. Pero el panorama hacia adelante genera más inquietud que alivio: “En junio tenemos que cobrar el salario anual complementario y el sueldo del mes. Hay 1.700 familias con incertidumbre y nadie vino hoy a dar esas respuestas”.

La audiencia realizada en el Ministerio de Trabajo

La reunión de este martes fue, según los gremialistas, un nuevo ejemplo de la táctica dilatoria que caracteriza a la empresa en los últimos años. “Como es el accionar de Toledo en estos últimos años, fue su apoderado sin ningún tipo de claridad”, describió Fraysse. La audiencia quedó abierta a futuras instancias, pero sin compromisos concretos sobre el aguinaldo ni sobre los aportes a obras sociales que la empresa mantiene en deuda.

Más allá del sueldo: horas extras, condiciones de trabajo y cobertura médica

Enrique “Quique” García, delegado regional de UATRE en Mar del Plata, coincidió en el diagnóstico: “No tengo claro qué es lo que está pasando adentro de Toledo, por eso quedó abierto el diálogo. El abogado de ellos se llevó anotadas todas las cuestiones que planteamos”.

García representó en la audiencia a los trabajadores del sector avícola, granjas y establecimientos vinculados a la cadena de producción, y llevó un pliego de reclamos adicionales a la discusión salarial. Planteó irregularidades en el pago de horas extras correspondientes a los días sábado y domingo en las granjas, donde el trabajo no puede interrumpirse por la necesidad de alimentar a las aves. “Según la Ley 26.727 de trabajo agrario, el sábado después de las 13 horas se paga al 100%. Ellos no lo están pagando: te compensan con un franco, pero no lo hacen efectivo en el dinero”, explicó García.

A eso se suma el estado de las instalaciones donde residen los encargados de las granjas. “Ayer recorrimos un par y no están en buen estado. Esta semana vamos a recorrer todas para ver en qué condiciones están”, señaló.

Lo más urgente, sin embargo, es la cobertura médica. Toledo mantiene deudas en los aportes a las obras sociales de todos los gremios involucrados. Fraysse aclaró que los afiliados a OSECAC, la obra social del comercio, mantienen por ahora su atención garantizada por decisión del directorio de la entidad, con independencia de la deuda. Pero García advirtió que la situación es más frágil para otros sectores: “Hay un 30% que tiene obras sociales prepagas y se tienen que hacer cargo ellos. Si la empresa no paga, se quedan sin cobertura. ¿Qué hacen los muchachos entonces?”.

Crisis de consumo y gestión cuestionada

Consultado sobre las causas del deterioro, Fraysse distingue dos dimensiones. “Hay una caída del consumo masivo, estamos en mínimos históricos de compra de alimentos. La política económica de este gobierno deprime el salario para que el consumo caiga”. En ese sentido, Toledo ya había atravesado una crisis similar hacia el final del gobierno de Macri, en un contexto de ajuste económico comparable.

La segunda dimensión apunta hacia adentro de la empresa: “Hay un nuevo directorio que no toma las acciones correspondientes para sostener la firma. Hay un problema de parte empresarial que existe y que, por lo menos, no sale a manifestarse abiertamente”. Los propios trabajadores observan el síntoma más visible en las góndolas con faltantes de mercadería, y el estado del equipo y condiciones de trabajo.

Los puestos de trabajo, por ahora.

Frente a la pregunta inevitable sobre eventuales despidos o cierres de sucursales, Fraysse precisó que Toledo suscribió un acuerdo con la Secretaría de Trabajo de Nación que le impide realizar desvinculaciones mientras esté vigente el programa de asistencia estatal que recibe. “Los puestos se tienen que mantener. Ahora la que tiene que dar respuesta a eso es la empresa”, aclaró.

La próxima fecha crítica es la segunda quincena de junio, cuando vence el plazo para el pago del medio aguinaldo. Los sindicatos ya avisaron que seguirán en estado de alerta hasta tener garantías concretas.