En las últimas horas, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores se volvieron a unir para convocar para este martes 9 de junio una movilización a Plaza de Mayo contra las políticas económicas y sociales del gobierno de Javier Milei, en el marco de la Jornada Nacional de Protesta que coincidirá con el cierre de la Semana de Ayuno para el despertar de las conciencias, impulsada por la Mesa Ecuménica por la Democracia, la Vida y el Bien Común junto al Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.
Es preciso mencionar que, la convocatoria fue anunciada por los secretarios generales de la CTA Autónoma, Hugo “Cachorro” Godoy, y de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, que señalaron que la movilización apunta a expresar el rechazo al plan de ajuste implementado por el Gobierno nacional y a visibilizar el impacto que, según sostienen, tiene sobre trabajadores, jubilados, organizaciones sociales y sectores vulnerables.
Entre las principales demandas de las dos centrales sindicales figuran la derogación de la Ley de Modernización Laboral, aumentos salariales y jubilatorios para alcanzar ingresos que se consideren dignos, medidas frente al hambre y cuestionamientos a los recortes en áreas claves como Salud y Educación.
En tanto, la concentración que se llevará a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está prevista para las 13 horas en la intersección de Piedras y Avenida de Mayo, el punto desde donde las organizaciones marcharán hacia Plaza de Mayo y posteriormente realizarán un acto de cierre frente al Ministerio de Economía, donde manifestarán su rechazo a lo que definen como “políticas de ajuste y entrega” del Gobierno nacional.
Por caso, la movilización que encabezarán las dos CTA pondrá fin a la Semana de Ayuno para el despertar de las conciencias, una iniciativa que comenzó el pasado martes 2 de junio y que fue impulsada por referentes de derechos humanos, organizaciones religiosas y espacios ecuménicos. Durante esos días se desarrollaron jornadas de reflexión, encuentros abiertos, actividades de oración y reclamos públicos vinculados con la situación social y económica del país.

Los organizadores sostienen que la propuesta buscó denunciar el aumento de la pobreza, la crisis alimentaria y el deterioro de las condiciones de vida, además de reclamar respuestas urgentes por parte de las autoridades nacionales, mientras que desde las CTA remarcaron que la protesta también buscó fortalecer la articulación entre organizaciones sindicales, sociales, políticas y religiosas frente a las consecuencias del ajuste, además de instalar en la agenda pública los reclamos vinculados con trabajo, salarios, jubilaciones y derechos sociales.
La movilización a Plaza de Mayo también se desarrollará en un contexto de creciente tensión entre el movimiento obrero y el Gobierno nacional. Es que, tanto la CTA Autónoma como la CTA de los Trabajadores mantienen una postura crítica respecto del programa económico que llevan a cabo Milei y Luis Caputo, a quienes responsabilizan por la pérdida de poder adquisitivo, la reducción de partidas sociales y el deterioro del empleo.
En ese sentido, la protesta se produce pocos días después de que la CGT llevara sus cuestionamientos a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde denunció una presunta afectación de derechos laborales y sindicales en la Argentina. De esta manera, mientras el Gobierno defiende su política fiscal como parte de un proceso de ordenamiento de las cuentas públicas y estabilización económica, las centrales sindicales insisten en que el ajuste tiene un fuerte costo social.
