El agresor se disculpó a traves de un audio y se mostró completamente arrepentido

Matías Fay envió un mensaje de WhatsApp a la víctima horas después del incidente ocurrido en la madrugada del domingo frente al boliche Mr. Jones de Playa Grande. La defensa del joven atropellado confirmó su autenticidad pero le restó peso procesal.

Un mensaje de voz enviado  Matías Fay, el joven imputado por haber empujado a Valentín Lastra hacia la calzada en la madrugada del domingo 7 de junio, en la intersección de Primera Junta y Victoria Ocampo, se viralizó en las redes sociales. En el audio, dirigido directamente a la víctima, Fay reconoció los hechos y expresó arrepentimiento. “Estoy completamente arrepentido de lo que pasó ayer. La verdad que nunca me imaginé que podía llegar a pasar algo así”, afirmó. Indicó además que había intentado acercarse al hospital y que se pone a disposición de lo que Lastra necesite.

Una causa que busca llegar a tentativa de homicidio

El episodio ocurrió a la salida del local Mr. Jones cuando Lastra intervino para pedirle a Fay que dejara de discutir con un cuidacoches. Lo que siguió quedó grabado en video, el agresor lo ahorcó, lo amenazó de muerte y finalmente lo empujó en el momento exacto en que circulaba un Peugeot 208. Lastra impactó contra el parabrisas y quedó tendido en el pavimento, Fay se retiró sin inmutarse. La causa tramita en la Fiscalía N° 4 como lesiones dolosas, pero la defensa presentó un pedido formal de recaratulación a homicidio en grado de tentativa y solicitó la detención inmediata del imputado
Según se confirmó a el Retrato, Matías Fay es hijo de Daniel Alberto Fay, figura con antecedentes judiciales de peso en Mar del Plata. En marzo de 2020, el Tribunal Oral Federal homologó un juicio abreviado por el que Daniel Alberto Fay, junto a Mario Alberto Sasiain y Mario Lafalce, y acordaron una pena de tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de explotación de la prostitución. ajenaParalelamente, avanza una causa por lavado de activos en la que se investigan maniobras para dar apariencia lícita a las ganancias obtenidas de la explotación sexual.

El apellido no tardó en instalarse en las redes. “No fue en cana el padre por trata de personas y explotación sexual… olvídate que vaya preso el hijo por esta boludez”, dicen los comentarios en X, con el agregado: “La justicia se asusta con los poderosos.”