El conductor de “Sonido”, uno de los programas más longevos de la radiofonía marplatense, reflexionó en diálogo con el Retrato sobre el impacto de las redes sociales, la pérdida de prestigio del oficio y los “ensobrados de siempre”.
Eduardo Zanoli se sentó frente al micrófono de LU9 Emisora Mar del Plata por primera vez el 2 de enero de 1970, cuando la radio funcionaba en la Casa del Puente, sobre el arroyo Las Chacras. Más de 55 años después, conduce “Sonido” de lunes a viernes en Radio Brisas y sigue siendo una de las voces más reconocidas de la ciudad. El Día del Periodista fue la ocasión para preguntarle cómo cambió la profesión y qué queda de ella.
Los inicios y la distinción entre locutor y periodista
Zanoli define su propio rol desde el comienzo. Tiene carnet de periodista profesional, pero aclara “Dice, especialidad: Cronista. Ahí tenés más o menos una pauta de cómo es la cosa”, señaló. Desde sus primeros años en LU9, donde conducía el programa nocturno Mar del Plata, Séptima Edición, comenzó a transitar el espacio periodístico sin haber llegado a él por una carrera académica. “La parte periodística mía no tiene una especialización. Puedo transitar por los distintos espacios de los que creo estar informado”, explicó.
En ese sentido, remarca la línea divisoria entre quien comunica y quien “hace periodismo”. “Soy muy respetuoso de los periodistas que escriben. Para mí esos son periodistas. Yo era ocasionalmente un cronista”, afirmó. El oficio requiere vocación y criterio propio, más allá de la formación formal. “El periodista se hace, pero tiene que tener vocación. Tiene que tener su punto de vista. A algunos les gustan los puntos de vista de un periodista, a otros no, pero es fundamental que tenga su propio criterio sobre las cosas que nos rodean.”
La explosión de las redes
Las redes fueron la transformación más significativa que vivió en más de cinco décadas de trabajo “Las redes cambiaron todo. A veces se usan bien, otras veces no, y para el público la mayoría de las veces es un poco difícil distinguir una cosa de la otra”, señaló. Y fue más lejos al analizar el impacto político que tienen: “A veces se preparan, utilizando las redes, objetivos con los que puede llegar un tipo a ser presidente, como lo que hemos vivido en estos momentos en la Argentina.”
La llegada de internet fue el primer escalón de ese proceso. Lo que vino después, en su lectura, fue la dilución de la línea que separaba al periodismo del comentario sin sustento. “Cualquiera dice cualquier cosa, pone una camarita y hace streaming”, planteó.
Precarización y el problema de vivir del oficio
Lograr estabilidad en la profesión es hoy “casi un milagro” para Zanolli. “Los medios utilizan a los pasantes. Pasa el tiempo, se van, y por ahí alguno tiene la suerte de quedarse, pero es muy difícil”, describió. “He visto pasar tanta gente que va a “aprender”, cumplen un trabajo que le sirve a las empresas y después tendrán que buscar otro lugar.”
Nunca fue tan fácil acceder a las herramientas para producir contenido periodístico, y nunca fue tan difícil vivir de ello. “Lograr ser contratados con un sueldo estable que les permita vivir y desarrollar la actividad es casi imposible”, afirmó.
Los “ensobrados” y la credibilidad perdida
Zanoli reconoce parte de la responsabilidad del propio periodismo en la pérdida de credibilidad. El fenómeno de los periodistas que operan para intereses políticos o empresariales no es nuevo. “Eso ha sucedido siempre. Lo que pasa es que ahora es más visible porque los medios y las redes hacen más fácil distinguir una cosa de la otra”, indicó. Y agregó: “Conocés gente que se dio vuelta como taza de caldo y pasó de un lugar de la política a otro. Lo de los ensobrados es histórico, lo que pasa es que antes era un poquito más disimulado.”
Para ilustrar el nivel de desprecio institucional hacia la profesión, eligió una frase concreta que escuchó de un funcionario de comunicación del gobierno nacional dirigida a un colega: “Vos sos apenas un periodista le dijo ¿Qué más sintetizado que la falta de respeto desde adentro mismo, de alguien que se supone que era periodista y sin embargo cambió los objetivos?”
El brindis del Día del Periodista
Al cierre, Zanoli reservó su reconocimiento para quienes construyeron el periodismo marplatense desde la gráfica, en las décadas del 70 y el 80. “Brindo por aquellos que le dieron a Mar del Plata, sobre todo desde los medios gráficos, muchísimas cosas en los años 70 y 80. Para mí, el periodista gráfico es el periodismo en toda su extensión y con todo su valor”, cerró.
