En el marco de una nueva movilización por Ni Una Menos, una multitud se congregó este martes en las calles de Mar del Plata para reclamar contra la violencia de género, exigir justicia por las víctimas de femicidios y denunciar el desmantelamiento de políticas públicas destinadas a la protección de mujeres y diversidades. Durante el acto central fue leído un extenso documento elaborado por la Sectorial de la Mujer, bajo el contundente título: “Milei es la violencia. Fuera Milei”.
El texto comenzó recordando a Chiara Páez, cuyo femicidio dio origen al movimiento Ni Una Menos hace once años, y a las cientos de mujeres y diversidades asesinadas en el país. Desde allí, las organizaciones expresaron su preocupación por el contexto social y político actual.
“El Movimiento de Mujeres y Diversidad de Mar del Plata-Batán sigue expresando el hartazgo de mujeres, lesbianas, travestis, transgéneros, diversidades y disidencias por la violencia cotidiana que sufren en los hogares, las calles, los trabajos y las instituciones”, señalaron.
Uno de los ejes principales del documento fue la crítica al Gobierno nacional encabezado por Javier Milei. Las organizaciones denunciaron el vaciamiento de programas y organismos destinados a la prevención y asistencia de personas en situación de violencia por motivos de género.
“Milei es la expresión más acabada de la violencia patriarcal, por eso decimos nuevamente: ‘Milei es la violencia-Fuera Milei’”, afirmaron durante la lectura ante los manifestantes.
Asimismo, cuestionaron los recortes aplicados sobre programas como Acompañar, la Línea 144, la Ley Brisa, el Plan ENIA y distintas políticas vinculadas a la salud sexual y reproductiva. También rechazaron los discursos oficiales que, según expresaron, promueven modelos conservadores y fomentan el odio hacia mujeres y diversidades.
Otro de los puntos centrales estuvo relacionado con el proyecto que busca endurecer las penas por supuestas falsas denuncias en casos de violencia de género y abuso sexual infantil.
“Este proyecto pretende amedrentar y silenciar a quienes sufren violencia, además de garantizar la impunidad de quienes la ejercen. Constituye un obstáculo más para el acceso a la justicia de mujeres y disidencias”, advirtieron.
En ese sentido, remarcaron que las estadísticas demuestran la escasa incidencia de denuncias falsas y alertaron sobre la persistencia de femicidios, abusos sexuales e incumplimientos de medidas de protección.
El documento también expresó preocupación por lo que definieron como violencia política e institucional ejercida contra dirigentes, periodistas y referentes sociales. Allí mencionaron los casos de Milagro Sala, Vanina Biasi y Cristina Fernández de Kirchner, denunciando la existencia de mecanismos de persecución judicial y mediática.
En el plano local, las críticas estuvieron dirigidas a la administración municipal. Las organizaciones acusaron al gobierno comunal de no desarrollar políticas integrales para abordar las situaciones de violencia de género y cuestionaron los alcances de la descentralización anunciada para la Dirección de Políticas de Género.
“En estos once años desde el primer Ni Una Menos, en Mar del Plata hubo 55 femicidios; sin embargo, no se renovó la Ordenanza de Emergencia en Violencia por Motivos de Género y hoy se pretende derogar la ordenanza que establece la perspectiva de género en materia presupuestaria”, denunciaron.
El texto dedicó además un extenso apartado al funcionamiento del Poder Judicial, al que acusaron de reproducir prácticas revictimizantes y de no brindar respuestas eficaces a las víctimas.
“El Poder Judicial no está siendo un refugio, sino un escenario de revictimización constante”, afirmaron, al tiempo que reclamaron una reforma judicial con capacitación obligatoria y vinculante en perspectiva de género y diversidad.
La lectura concluyó con un llamado a fortalecer el compromiso social para erradicar la violencia machista y con el recuerdo de los recientes femicidios de dos adolescentes, Agostina y Dulce, cuyos casos conmocionaron al país.
“Decimos una vez más que el Estado es responsable y tiene el deber de promover y hacer efectivas las políticas públicas con el presupuesto necesario para prevenir la violencia de género y asistir a quienes la sufren de manera integral, oportuna y efectiva”, sostuvieron.
Entre aplausos y cánticos, la multitud acompañó el cierre del documento con las consignas que identifican históricamente al movimiento: “Ni un paso atrás”, “Justicia para Agostina”, “Justicia para Dulce”, “Justicia por todas” y “Ni Una Menos, vivas nos queremos”.
