Luis Aceituno: “El campo no pide una mano, pide que le quiten el pie de encima”

Luis Aceituno, presidente de la Sociedad Rural de Mar Chiquita, evaluó las medidas del gobierno nacional. Las retenciones bajan pero no alcanzan, las obras hídricas siguen siendo una deuda histórica y los caminos rurales siguen sin respuesta.

Las bajas de retenciones anunciadas por el gobierno de Javier Milei llegan al campo, pero no de la manera en que los productores esperaban. Para Luis Aceituno, presidente de la Sociedad Rural de Mar Chiquita, las medidas van en la dirección correcta aunque todavía quedan a mitad de camino. El sector en el partido, y en la provincia en general, mezcla señales alentadoras aunque con deudas estructurales que ningún gobierno terminó de saldar.

Las retenciones: señal, no solución

La campaña agrícola 2025/2026 alcanzó un nuevo récord, los seis principales cultivos sumaron 163,2 millones de toneladas, un 21,25% más que el ciclo anterior. En ese contexto, Milei confirmó que las retenciones al trigo y la cebada bajarán de 7,5% a 5,5% a partir de junio de 2026. Para la ganadería, la carne vacuna ya quedó con retenciones en cero.

Sin embargo, desde el propio sector las voces son cautas y algunos productores aseguran que las rebajas son muy pequeñas frente al incremento de los costos.

Aceituno comparte ese diagnóstico. “Estamos a mitad de camino. Hay muchas regulaciones que siguen llenando al productor de trabas. Las retenciones puede ser que sea una baja que siempre se estaba pidiendo. Pero volvemos a decir que el campo sigue siendo la caja boba de un presupuesto que no da”, señaló.

La ganadería y un mercado mundial que aprieta

“En el mundo hay una falta muy importante de hacienda, de carne. La carne está aumentando en todo el mundo”, indicó Aceituno. Y recordó que Argentina viene pagando una factura cara: “En la época de Moreno, entre el efecto Moreno y el efecto sequía, casi perdimos 9 millones de cabezas.”

En cuanto a la capacidad exportadora, remarcó los límites: “Creo que si tenemos que exportar carne a muchos mercados, no tenemos la suficiente cantidad.” El potencial está en la calidad, no en el volumen. “Tenemos una carne de calidad, criada a pasto, con muchos productos naturales.” Sin embargo, ese diferencial choca con un muro de regulaciones internacionales.

Después del acuerdo Mercosur-Unión Europea, el productor advirtió que las exigencias no paran de crecer. El último obstáculo fue el VISEC, una barrera paraarancelaria impuesta por la UE que exige que la carne exportable provenga de campos sin deforestación. “Siempre agregan algo”, graficó Aceituno.

Obras hídricas y caminos

La geografía de Mar Chiquita impone desafíos que no resuelven los anuncios nacionales. El partido tiene zonas mediterráneas y costa, alterna excesos e inundaciones con períodos de sequía, y sus caminos y canales llevan varios gobiernos esperando una intervención, que nunca llega, no de manera definitiva.

“Yo hace muchos años que estoy en la Sociedad Rural de Mar Chiquita. El reclamo de las obras hídricas, creo que desde que tengo uso de razón, pero hace más de 20 o 30 años las estamos reclamando y nunca hacen nada”, afirmó Aceituno. Ningún gobierno, precisó, se hizo cargo, “ni del PRO, ni del peronismo, nadie ha hecho nada para limpiar los arroyos.”

En ese contexto, el achicamiento de obra pública del gobierno nacional empeoró el panorama. “Este gobierno, al achicar todo lo que es obras públicas, creo que también lo empeoró”, indicó, aunque reconoció que las obras públicas de gobiernos anteriores llegaban muchas veces “acompañadas de todas las causas judiciales que están dando vueltas.”

En Mar Chiquita el nivel de deterioro de la red rural está calificado entre 6 y 7 puntos, una nota que sostiene gracias a la relación directa con los encargados municipales de vialidad. “Somos un pueblo chico y nos conocemos todos, entonces nos van cubriendo algún bache”, explicó.

Pero la advertencia climática está sobre la mesa, con el pronóstico de un invierno muy lluvioso por la influencia del Súper Niño, los caminos podrían quedar intransitables. Y el problema, subrayó, no es solo del productor. “No solamente transita el productor con su producción. Transitan las maestras para ir a los colegios rurales, los médicos ante una emergencia, los bomberos. Esa es una asignatura pendiente en casi toda la provincia de Buenos Aires.”

Aceituno cerró con una frase que repite hace tiempo y que resume el espíritu del sector: “Pedíamos que al campo no le den una mano, sino que le quiten el pie de encima.” El campo tiene tecnología, tiene semillas nuevas, tiene potencial exportador. Lo que le falta, según el productor de Mar Chiquita, es que el resto de la economía deje de financiarse a su costa.

“Esa antinomia campo-industria tiene que terminarse de una vez para el bien de la sociedad argentina. Tenemos que hacerlo todos juntos para sacar el país adelante”, concluyó.